sábado, 21 de diciembre de 2019

Balance de temporada 2019 en el Museo de Estelas - Abaurregainako Hilarriak


Son días ajetreados con el cierre de temporada 2019 en el Museo de Estelas. Hoy no voy sacar el morro de los informes, las reflexiones generales y todo lo que quiero contarte.
Cada año por estas fechas toca un hilo de twitter grandote; el pasado año hicimos el cursillo online sobre estelas y este año aproveché las reflexiones que me dejó una reunión para compartirlas en varios hilos que voy a esquematizar.

Empecemos.

¿Qué es turismo abaurrea?


Pues Turismo Abaurrea es este blog que llevo y con el que he aprendido un montón.
Turismo Abaurrea se nutre de diferentes fuentes e intenta aunar en un sitio vivo y dinámico toda la información sobre el pueblo de Abaurrea Alta y su periferia.

Actuamos desde lo local y conseguimos resultados globales.

Las principales fuentes son: los vecinos (patrimonio inmaterial), lo publicado (revistas, libros, enciclopedias), lo encontrado (menudos tropiezos he tenido… tengo una carpeta llena de entradas curiosas para escribir). Esa información se cura, se traduce, se complementa, o se pone a secas indicando la fuente. Todas las entradas son bastante diferentes entre sí.

Turismo Abaurrea cuesta sólo 50 euros al año de mantener (electricidad en el ordenador y alquiler del dominio), el tiempo de preparar la entrada podría ser en horas de trabajo y por eso no computa, digo podría porque si no lo hago es porque no me apetece. Podría hacerlo.

Turismo Abaurrea no obtiene ingresos. Los ingresos son a través de Hilarriak. El Museo de Estelas de Abaurrea Alta.



Hilarriak es algo más caro de mantener en tiempo y en dinero. Nos ofrece el contacto directo con un público visitante y la retroalimentación, todo ello genera insights valiosos.


Además de generar ingresos y el contacto con el visitante, desde el Museo de Estelas se organizan regularmente una serie de actividades que dinamizan el territorio.


Desde Turismo Abaurrea y el Museo de Estelas -Abaurregainako Hilarriak, se dan constantemente diferentes relaciones con los internautas, los visitantes al museo y los vecinos. Estas relaciones han provocado y reforzado la sensación de vinculación al territorio.


El 76% de las casas habitadas han participado en alguna de nuestras actividades y el 30% de las casas deshabitadas también (gente que tiene la casa cerrada desde hace tiempo y se ha acercado e involucrado en nuestras propuestas culturales, mi sueño es que gracias a la vinculación que han tenido con su patrimonio se decidan a vivir en sus casas, pero así también es un puntazo)

Los datos del Museo – Hilarriak arrojan un excelente resultado. 



Se da un crecimiento interanual sostenido desde 2016, si lo normal era un incremento del 10, 20, 30%... este año se nos han roto las estadísticas con un incremento del 130%

Más del doble de la gente que vino en 2018. Son 1836 almas (1651 adultos) los amigos que vinieron este año a conocer o redescubrir Hilarriak.

Quizás no te impacte, pero somos un pueblo de 120 habitantes y esto supone recibir 15 veces la población en un museo que queda escondido al norte de la iglesia. El Museo del prado recibe unos 3.000.000 de visitantes al año, que es algo menos del 50% de la población de Madrid. Nuestra gesta equivale a la pinacoteca madrileña hubiese recibido este año 90 millones de visitantes.

Más…

Un 2% de nuestros visitantes son “repetidores”. Esto ya sí que es de flipar, 2 de cada 100 personas que vienen, vuelven y repiten. 

Saben que puede cambiar el paisaje en cada estación, pero ya han visto, conocen nuestra colección. Deciden repetir la experiencia porque les arrojó un bonito recuerdo que quieren revivir. Esto es normal pero no deja de ser fantástico, el contar con consumidores o clientes repetidores dice mucho sobre el funcionamiento de cualquier empresa, si es de “nueva creación” es un gran indicador.  Si es un museo rural de nueva creación en un pueblo de 120 habitantes es un indicador clave.



El problema viene por el departamento de tesorería, dicen que el año que viene va a ser más caro de mantener y necesitamos volver a subir las cifras respecto a este año. Es algo complejo, pero rozar el umbral de rentabilidad de un sitio así es esperanzador, y la pena es que en 2020 se necesita más. A veces me siento como el burro que persigue la zanahoria.

Por ello, ante las previsiones de tesorería, comuniqué el problema a Desarrollo Rural, al municipio y al Dto de Cultura del Gobierno de Navarra. Me parece ético que si peligra su continuidad por cuatro duros esto se comunique porque lo mismo, a alguien, le interesa mantenerlo abierto y gestionado como hasta ahora.



He de decir públicamente que el trato que se me ha dado desde la administración desde 2016 ha sido impecable. No me imaginaba poder contar con tanta ayuda y asesoramiento logístico, darme cuenta de que no estoy sola y tener la confianza para delegar aspectos del museo que me son inabarcables.

Por el momento, desde Príncipe de Viana (bienes muebles, conservación pétrea) me han ayudado muchísimo explicándome como hacer bien las cosas, desde la Sección de Museos aprobaron desde el principio la nueva orientación que se le daba como centro museístico.



Ahora tocaba revisar y mirar si el Museo de Estelas –Abaurregainako Hilarriak puede llegar a ser reconocido como Museo Estatal dependiente del Gobierno de Navarra.

Esto abre una serie de puertas importantes para asegurar su continuidad y mejorar su funcionamiento y la reunión fue productiva, amena y a veces rozaba la filosofía (para algo es el único museo-cementerio-laberinto del mundo). Me dieron una serie de directrices para mejorar.

Al tomar la ley en las manos vieron que todo lo cumplíamos a la primera y con creces pero…

…el artículo 15…

                      El dichoso artículo 15… 

                                                                     ....era (y es) ampliamente interpretable.

Este artículo es el que todos los centros cumplen a la primera, lo normal es que les falle el resto (inventario, registro, horarios…) a nosotros nos pasa al revés.

¿Qué dice el artículo 15?

"Disponer de un inmueble adecuado para el cumplimiento de sus funciones destinado a la sede de la colección con carácter permanente."

Vale, nuestro inmueble es un cementerio con 5 siglos de historia cementerial sobre el que se ha colocado un laberinto a cielo abierto. 

Dispone de una pequeña garita de atención al público que aún está sin amueblar y dos baños que no pasan ninguna ley y están rotos. Yo lo veo como cosas a mejorar pero la visita y la experiencia, el inmueble, es ese cementerio-laberinto.



¿y las funciones? 
¿Qué funciones son esas? 
Bueno, pues esto es fácil, de primero de ICOMOS (jajaja): 

EXPONER, CONSERVAR, INVESTIGAR, DIFUNDIR, INCREMENTAR.

Esas son las funciones, luego cada museo establece el orden prioritario en el plan museístico. Así en resumen las de nuestro museo se establecen en el siguiente orden –de mayor a menor importancia – Conservar, Investigar, Difundir, Exponer, Incrementar.


- Conservar. La conservación de las piezas es la base fundamental de nuestro museo, si la conservación no es la adecuada o se desatiende, las labores de investigación, difusión y exposición se ven afectadas al no tener acceso físico a la pieza y trabajar en base a la documentación existente. Esta documentación siempre será deficiente ya que con tecnologías desarrolladas e inaccesibles, o aún por desarrollar, se podría incrementar. Sin la conservación de las piezas el Museo carece de sentido.


- Investigar. La investigación de las piezas, su relación con la historia del pueblo, su comparación con otras… También la investigación referente a nuevas fórmulas de conservación, difusión y exposición de las mismas. Mediante la investigación continua el discurso museístico y el modelo expositivo cambia a lo largo del tiempo, siempre apoyado en bases científicas y aprobadas académicamente.



- Difundir. La difusión de nuestra colección y del fenómeno discoidal desde los diferentes campos de estudio (tecnología, etnografía, historia, religión, arqueología, sociología, bellas artes…) es donde más energía y recursos se invierte, pues aunque jerárquicamente queda como tercera función del museo es donde más trabajo queda y podemos hacer.



- Exponer. La exposición de las piezas sólo limita hasta cierto punto el resto de funciones, muestra de ello es que se han digitalizado y el visitante tiene acceso mediante la difusión al resto de las piezas de la colección que no están expuestas. La exposición de las piezas actualmente se compone del 80,76% visibles cómodamente, aunque los pies quedan ocultos permanentemente, permanecen in situ en su lugar y orientación originales. El 7,70% son “incomodas de ver” por el planteamiento del laberinto y el 11,53% de las estelas están expuestas mostrando sólo una de sus caras.


- Incrementar. O adquirir, me llamó la atención descubrir que la función del museo es incrementar su colección recogiendo para ello piezas de especial valor significativo. En el plan museístico esto sólo se contempla en el caso de que a) se excave y aparezcan más estelas en Abaurrea Alta, b) se custodien de otros municipios temporalmente mientras el municipio en cuestión busca un plan mejor, c) un particular decide donar de manera temporal o perpetua una estela que tiene en posesión d) la estela corre un peligro inmediato de desaparición o deterioro.



¿Es el laberinto un inmueble adecuado para estas funciones? Después de una pequeña reflexión descubro que quizás es adecuado pero ni de lejos es óptimo.

¿Cómo de adecuado es para cada una de las funciones?

La única manera que se me ocurre para medirlo a nivel interno es mediante un sistema de puntos que refleje la importancia de cada una de las funciones. Después valorar cada una de las circunstancias que se dan que son favorables o perjudiciales para el desarrollo de estas funciones… lo he calculado sobre 500 puntos en total y aún no he sumado el resultado… no será vinculante pero servirá para hacer un análisis interno.



Después, para valorar la situación, no estaría de más revisar dónde y cómo se suelen ver estelas discoideas, también comparar otras puestas en valor y ver que nos diferencia de ellas. Ciertamente Hilarriak es un museo-cementerio-laberinto único en el mundo que cuenta con potentes herramientas de gestión: Un canvas, un plan museológico, unas previsiones de tesorería, un registro de afecciones… documentación que se genera en cada uno de los 9 departamentos que tenemos, insights y datos de visitantes anonimizados…



En fin, que en estos días toca hacer balances, buscar y analizar posibles soluciones, aplicar cosas que me recomendaron y salir de comercial para que nos conozcan.

Cada palabra de esta entrada representa a uno de los visitantes que atendimos en esta temporada 2019 de Hilarriak. 



Más en… twitter




Y eso es todo por esta semana     :) 

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