lunes, 18 de enero de 2016

La vuelta del Castillo


No, no se me ha ido la olla, en Abaurrea Alta / Abaurregaina tenemos nuestra propia "Vuelta del Castillo" ; como vimos anteriormente, cuando el Rey Teobaldo funda nuestro pueblo lo hace bajo el nombre de Castillo Nuevo y son varias las torres vigía / castillos que se presuponen en tres lugares bien diferenciados. De estas tres torres o castillos hoy sólo nos queda la toponimia; corresponden a tres montes rocosos al norte de Abaurrea Alta. 

A) Gazteluzabala (castillo amplio) corresponde a la zona de la Ermita y el monte de San Miguel

B) Gaztelutxippia / Gazteluttikia (castillo pequeño) queda inmediatamente al norte de San Miguel y seguramente sería un torreón de vigilancia, ya que en su cercanía encontramos el término de bido-bidea o bide-bidea (camino de abajo y camino de caminos respectivamente) lo que indica que se trataría de una vía principal entre pueblos. 

C) Gaztelu andia (castillo grande) se trataría del castillo más cercano a Abaurrea Baja / Abaurrepea. 

Para rodear estos tres "castillos" podemos dar una graciosa vuelta circular, nosotros elegimos partir desde el lado este del pueblo y volver por la cañada real de las Abaurreas por el oeste. 

Empezamos en la carretera nacional, a la salida del pueblo, junto a la OPPOSA, una vez allí veremos, plano en mano, que existen 3 caminos, de derecha a izquierda: el de la carretera, el que parece nos lleva a los pirineos y uno que parte paralelo a este más a la izquierda. Tomaremos este último, tras pasar un par de cuadras ganaderas veremos que el camino de tierra batida se convierte más adelante en un camino asfaltado que avanza ascendiendo serpenteante. Podemos llegar a este mismo camino callejeando junto al taller del pueblo. 


Echando la vista atrás podremos ver el pueblo, Mendizorrotz y San Miguel

Poco más tarde llegaremos a lo que yo llamo "la rotonda de mitxiliburua", pero no os asustéis, es tan sólo un pequeño cruce de caminos en el que deberemos tomar el que queda tangente al nuestro y parece que vuelve a nuestro punto de partida. 



Es decir, llegando a esta rotonda tomamos el primer camino que nos queda a la izquierda, aunque si tomamos el segundo tampoco pasa nada, saldremos al mismo tramo.



Este camino nos ofrece estupendas vistas de los tres "castillos" y los campos, algunos de ellos ya sabemos como se llaman gracias a nuestra guía de campos




Aunque haya puesto que esta vuelta se hace en unas tres horas, recuerdo que cuando la hice tardando ese tiempo paré muchas veces para hacer fotos y descansar, hacía un sol tremendo. Creo que a paso ligero y sin tantas paradas podréis hacerlo en dos horas o dos horas y media. 


Pronto el camino desciende y al llegar a una curva se bifurca, para continuar nuestra ruta deberemos tomar el que nos queda a la izquierda, que baja. 


En los campos de Gazteluartea (Entre-Castillos) vemos una serie de piedras interesantes agrupadas en las esquinas. ¿los restos, quizás, de antiguas construcciones? 





También veremos una pequeña zona de extracción de piedra.




El camino se vuelve más sombrío entre los árboles, desde aquí se abren varios huecos desde dónde, mirando hacia el norte, vemos el valle de Aézcoa. 


Este camino desemboca en la carretera que sube desde Abaurrea Baja a Abaurrea Alta, cada vez escucharemos más cercano su escaso tráfico. Antes de llegar a la carretera, a mano izquierda, veremos una explanada con una piedra pintada.



Si amigos, hemos llegado a la Cañada Real entre Abaurreas, que desbrozaron, limpiaron y recuperaron a capricho los amigos de casa Zubialde


Este camino es significativamente diferente al anterior, subiremos todo lo que hemos descendido anteriormente entre una densa capa de avellanos, robles, bojes.. 



 La subida por la cañada no tiene pérdida, cada poco hay una piedra que nos reafirma el camino. 









Finalmente veremos una casa y saldremos de la cañada junto a ella llegando al camino que lleva a la Cantera

Este último tramo de subida es, sin duda, el más difícil o escabroso. Aquí la vegetación ha crecido de manera abrupta tras el desbroce y se ha llenado de zarzamora y ortiga


Al ser un recorrido circular podemos hacerlo a la inversa, esto es, bajando por la cañada cuyo punto de partida está señalizado con este cartel. 

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jueves, 14 de enero de 2016

Arqueología en Zatoya (Índice)

Os presento el Índice de la serie de entradas sobre el yacimiento arqueológico del Zatoya. Aquí tenéis una entrada sobre como llegar a la cueva, al río y a la zona recreativa y aquí tenéis un pequeño adelanto de las sorpresas que encontraron en este yacimiento

Esta serie de entradas (las más extensas de las escritas hasta ahora) fueron publicadas en el número 8 de los cuadernos de Arqueología Navarra. Si todo marcha biense colgarán en este mismo blog a razón de una al mes. 



EL YACIMIENTO ARQUEOLÓGICO DE ZATOYA - ÍNDICE


Capítulo 2. La Industria lítica; los utensilios (A. Cava)
2.1 - Descripción formal de las evidencias
2.2 - Materias primas
2.3 - Tipos de soportes
2.4 - Tipología industrial de los niveles globales
2.5 - Tipología industrial de los niveles del vestíbulo
2.6 - Valoración general de los grupos tipológicos
2.7 - Conclusión
Anexo: listado de tipos primarios

Capítulo 3. Los residuos de la tecnología de la piedra tallada (J. Fernández Eraso)
3.1 - Metodología del estudio
3.2 - Presentación de los efectivos
3.3 - Estudio conjunto de la secuencia estratigráfica

Capítulo 4. Otras evidencias arqueológicas (I. Barandiarán)
4.1 - Industrias y manipulación de materias óseas
4.2 - Elementos de adorno y simbólicos
4.3 - Otras piedras utilizadas
4.4 - Cerámica
4.5 - Restos metálicos

Capítulo 5. Restos óseos humanos (J.I Lorenzo)
5.1 - Proceso del estudio
5.2 - Tablas de inventario de las piezas
5.3 - Diagnóstico preliminar de la población presente

Capítulo 6. Estudio sedimentológico (M. Hoyos)
6.1 - Introducción
6.2 - Características morfo-sedimentarias
6.3 - Estratigrafía del yacimiento
6.4 - Características sedimentológicas del depósito
6.5 - Procesos sedimentarios e interpretación paleoclimática
6.6 - Cronología de los depósitos

Capítulo 7. Análisis polínico (A. Boyer-Klein)
7.1 - Presentación
7.2 - Diagrama de. análisis polínico
7.3 - Interpretación y discusión
7.4 - Conclusión

Capítulo 8. Análisis arqueozoológico de los macromamíferos (K. Mariezkurrena y J. Altuna)
8.1 - Material
8.2 - Métodos
8.3 - Análisis de los restos en los diversos niveles
8.4 - Estudio paleontológico de las especies
Resumen

Capítulo 9. Micromamíferos (Rodentia, Insectívora, Chirptera) (G. García Valdés)
9.1 - Introducción
9.2 - Discusión
9.3 - Clima y Paleoambiente
9.4 - Sistemática
9.5 - Tablas de medidas

Capítulo 10. Moluscos terrestres y acuáticos (I. Barandiarán y B. Madariaga)
10.1 - Presentación
10.2 - Moluscos marinos
10.3 - Moluscos terrestres
10.4 - Significación paleoecológica y cultural de la muestra

Capítulo 11. Las dataciones por C14 (I. Barandiarán)
11.1 - Las muestras analizadas
11.2 - Referencias de otras dataciones C14 en yacimientos próximos
11.3 - Reflexión final

Capítulo 12. El yacimiento prehistórico de Zatoya y las condiciones de su ocupación desde finales del tardiglaciar a mediados del holoceno (I. Barandiarán y A. Cava)
12.1 - Introducción
12.2 - Distribución y usos del espacio
12.3 - El contexto regional; los cambios del ambiente natural y adaptaciones culturales
12.4 - Las formas culturales del Paleolítico terminal y el proceso de neolitización según el modelo de Zatoya. 


lunes, 11 de enero de 2016

La Canción de Roland (14/34)

 2.- La Embajada
3.- Ganelón y Blancandrín
4.-La traición de Ganelón
5.-El sueño de Carlomagno
6.-Roldán y los Doce Pares
7.-Marsil y sus aliados
8.-Roldán y Oliveros
9.- El Combate
10.- Los últimos combates
11.- Mueren los capitanes de Roldán
12.- El Olifante de Roldán
13.- La muerte de Oliveros

14.- La derrota de los infieles.

Sólo quedaban tres franceses contra todo el ejército sarraceno. El conde Roldán, el más bravo de todos, caballero sin tacha; Gualterio de Ulmo, noble y buen caballero, conquistador de ciudades, y el Arzobispo Turpín, de probada bravuera. Ninguno de los tres desfallecía en la defensa. Y los tres juntos se precipitaron contra los infieles.

¡Grande fue su gloria! Había en el bando sarraceno mil infantes y cuatro mil hombres a caballo. Inmenso era el valor de tres hombres frente a tantos. ¡Miradlos a todos! Los sarracenos a pesar de su número no se atrevían a acercarse a los tres héroes. Sólo se arriesgaban desde lejos arrojando lanzas y venablos, picas y flechas, dardos y jabalinas. Era más que suficiente para acabar con los tres héroes.

A los primeros golpes mataron a Gualterio. El arzobispo Turpín no tardó mucho en ser alcanzado por las flechas y cayó derribado en el suelo, que quedó regado con su sangre. ¡Qué gran pena, Señor, ver caer a estos dos héroes!.

Cuando el arzobispo se vio derribado del caballo por la certera flecha se levantó prestamente y aún herido corrió hacia Roldán y le dijo:

-Aún no he sido vencido, Roldán. Seguiré luchando mientras aliente. Nunca me rendiré.

Y el arzobispo desenvainó a Almaza, su espada, y se adentró en las filas enemigas. Repartió más de mil golpes y dejó el campo sembrado de cadáveres.

Murieron muchos infieles, y el emperador diría luego que encontró en torno del arzobispo a cuatrocientos sarracenos entre heridos y muertos. Así lo cuenta la gesta y también el que presenció la batalla, el barón Gil. El que tales cosas no sepa no entenderá nada de esta historia.

El conde Roldán, el caballero sin tacha, seguía luchando sin descanso, su cuerpo estaba empapado de sudor y ardía. Tenía la cabeza dolorida, porque rotas estaban sus sienes por haber tañido el olifante, pero quería saber si el emperador iba a acudir al campo de batalla.

Tomó el olifante y lo hizo sonar débilmente, el sonido del cuerno no llegó a oídos del emperador que con sus hombres se iba acercando a Roncesvalles.

-¡Desdichados nosotros, señores barones! –exclamaba Carlos-. Oigo el sonido del olifante muy débilmente. Mal presagio es éste. Ello significa que mi sobrino Roldán va a morir, poco le queda ya de vida. Vamos, señores, es preciso apretar el paso. Que los que quieran verle con vida espoleen sus caballos, que suenen los clarines y que todos me sigan..

Sonaron entonces sesenta mil clarines y tan alto retumbaron los montes y respondieron los valles que los infieles oyeron el sonido y no dudaron de su dignificado.

Unos a otros los atemorizados sarracenos iban dicendo:

-Es Carlos y su ejército, está cerca de aquí. Vienen por nosotros.
Los infieles tenían miedo, Roldán había destrozado gran parte de su ejército y cada vez era menor su espíritu combativo. Con la presencia del emperador la derrota sarracena era inevitable.

Así decían los sarracenos a grandes gritos:

-El emperador está cerca.. Ya se oyen los clarines de los franceses… Nuestra derrota es inminente.. Roldán no ha muerto y con el ejército de Carlos nos derrotará y España será suya.

Entonces pensaron que era preciso acabar de una vez con Roldán, se reunieron cuatrocientos guerreros, los mejores del bando sarraceno, y atacaron al conde.

El paladín de Carlomagno iba a verse en un grave aprieto. Eran muchos hombres para Roldán.

El conde los vio llegar pero no se inmutó lo más mínimo. Recobró toda su fuerza, su altivez y ardimiento. No iba a rendirse nunca mientras conservara la vida. Montó en su caballo Vigilante, lo azuzó con sus espuelas de oro y se lanzó contra sus adversarios. El arzobispo Turpín estaba a su lado y aunque herido conservaba toda su presencia de ánimo.

Los infieles al darse cuenta del valor de aquellos dos hombres retrocedieron sin osar presentar batalla y unos a otros se decían:

-Más vale que nos retiremos, el poderoso Carlos está ya cerca de aquí y si nos quedamos seremos derrotados.

El conde Roldán seguía impávido desafiando a sus enemigos, que no osaban enfrentarse con él, llamó al arzobispo Turpín y le dijo:

-Estáis en pie y yo cabalgo, será mejor que yo eche pie a tierra y juntos esperemos lo bueno y lo malo que se presente. Estaremos juntos hasta el fin, si nos atacan sabremos rechazarles. Mi Durandarte no será jamás vencida.

Y el arzobispo contestó con animosas palabras:

-Bien habéis hablado, Roldán, lucharemos hasta el fin y cuando llegue el emperador sabrá derrotar a los sarracenos.

Y los infieles que no se atrevían a presentar batalla a Roldán decían entre ellos:

-¡Qué desgracia la nuestra! Perdimos a nuestros mejores hombres. Es cierto que matamos a casi todos los franceses pero de nada nos ha servido. Nuestras pérdidas son tan enormes que no podemos vender al ejército de Carlos que está a punto de legar. Ya se oye su grito de guerra “¡Montjoie!”, estamos perdidos. Pero ea, acabemos con Roldán, nadie pudo vencerle en combate leal, pero disparemos contra él nuestros dardos y quede muerto en el campo de batalla. Será una gran pérdida para el emperador.

Y entonces los infieles lanzaron contra el conde sus lanzas y emplumadas saetas, québrose el escudo de Roldán pero su cuerpo quedó indemne, sin embargo, su caballo Vigilante fue alcanzado por varias flechas y cayó muerto. Huyeron los infieles sin esperar más mientras el conde quedaba sin corcel.

Huían los infieles hacia las tierras de España temerosos de ser derrotados por Carlomagno, que se acercaba a marchas forzadas. Roldán no podía perseguirles porque había quedado sin cabalgadura. Se acercó al arzobispo Turpín y le ayudó a levantarse. Le desató de la cabeza el dorado yelmo y le quito la blanca y ligera loriga. Luego le quitó el brial, lo desgarró e hizo vendas para fajar las terribles heridas que sufría el arzobispo. Le tomó en brazos y le recostó suavemente sobre la verde hierba.

-Concededme vuestra venia, señor –dijo Roldán-. Quedaos aquí unos momentos mientras yo voy a ver tantos compañeros nuestros que reposan en el campo de batalla, no debemos dejarlos solos. Quiero reconocerlos y juntarlos ante vos en fila.

Y el arzobispo le contestó con voz débil:

-Podéis ir, Roldán, a Dios gracias hemos ganado la batalla, el campo es nuestro.
Roldán avanzó a través del campo, buscó por valles y montañas. Encontró a Garín, Gerer, Berenguer, Atón, Anseis, Sansón y a Gerardo de Rolsellón. Todos estaban en el campo. Los cogió uno a uno y con ellos volvió al lado del arzobispo. Allí los puso en fila ante sus rodillas, lloró el arzobispo al ver aquellos muertos. Levantó la mano y los bendijo. Luego exclamó con la voz quebrada por los sollozos:
-Que Dios acoja vuestras almas, nobles y valientes caballeros, flor y nata de Francia. ¡Oh, Señor, acógelos en tu paraíso con tus ángeles y con tus santos! Siento que la muerte se acerca… también yo deseo estar con voz allá en los cielos eternos, ya no podré volver a ver al emperador…

Roldán marchó otra vez por los campos a recoger a sus valientes. Encontró a su fiel Oliveros y le abrazó llorando contra su pecho. Como pudo, volvió al lado del arzobispo y puso a Oliveros junto a los demás.

El arzobispo Turpin los absolvió a todos e hizo sobre ellos la señal de la cruz, entonces Roldán y el Arzobispo lloraron ante el infortunio de todos sus amigos, y así dijo Roldán ante el cadáver de Oliveros, con voz quebrada por los sollozos:

-Oliveros, amigo fiel, fuiste hijo del duque Raniero de la marca de Val de Runer, no hubo en la tierra otro igual que tú. Supiste romper lanzas y abatir a los orgullosos, jamás el miedo hizo presa en ti. Tuviste que morir en Roncesvalles a traición y ante un enemigo superior. Que Dios acoja tu alma y que te dé el eterno descanso.

Lloraba el conde Roldán ante aquella desgracia, su rostro perdió el color y casi no podía tenerse en pie. Por fin tuvo que sentarse en el suelo y allí perdió el sentido.

Acongojado al ver a Roldán en aquella extrema aflicción el arzobispo Turpín exclamó:

-¡Qué gran pena, Señor! ¡Cómo podremos soportarla!

Al darse cuenta el arzobispo de que Roldán continuaba en su desmayo quiso ayudarle e intentó tocar el olifante pero no lo consiguió, sabía que cerca de allí había un arroyo y quiso ir a él para llevar agua a Roldán, se alejó a paso lento tambaleándose, anduvo unos cuantos pasos, muy pocos, y cayó de bruces al suelo. La muerte había hecho presa en él.

Cuando el conde Roldán volvió en sí miró a su alrededor, se incorporó pero notó una gran congoja. Miró otra vez a todos lados, muy cerca de él vio tendido al arzobispo casi exánime. Confesaba sus culpas y dirigía la vista al cielo rogando a Dios que le concediera el paraíso. Luego Turpín dirigió una última mirada a Roldán.

Roldán estaba ya junto al arzobispo acompañándole en sus últimos momentos. Fuera del cuerpo vio sus entrañas, cerró los ojos y cruzó sobre el pecho las blancas y pulidas manos.

Roldán musitó una oración póstuma en memoria de Turpín, espejo de caballeros, que había defendido con tanta bravura el honor de Francia.

-¡Que vuestro espíritu no padezca demora! Que las puertas del cielo estén abiertas de par en par. Jamás hubo tal profeta para mantener la ley de Dios en la tierra. Yo te encomiendo ahora al glorioso Dios de los cielos y le ruego que te lleve al paraíso. 


sábado, 9 de enero de 2016

El Milano Real

El Milvus Milvus, Milano Real, es un ave perteneciente al orden de los Falconiformes, familia Accipitridae (que comprende a la mayoría de rapaces diurnas).

Milano real ©Peter-Schwarzshutterstock
Mide de 60 a 66 cm, con una envergadura alar de 154-180 cm. Pesa de 900 a 1200 gramos. La forma de su cola, característica de los Falconiformes, es muy ahorquillada. Esta cola es más discreta en el milano negro. En su plumaje dominan los tonos rojizos (de ahí su nombre en Euskera, Miru Gorria -gorria = rojo-) que se rayan de oscuro en las regiones ventrales y tiene bordes pálidos en las coberteras alares. La cabeza y cuello grises pálido con finas estrías oscuras.

Imagen Extraída de Esta noticia sobre el Milano Real 

A veces emite un sonido similar al maullido de un gato.

Nidifica al Oeste de los Urales y en la Península de manera irregular. El 90% de su población mundial se concentra en zonas concretas de Alemania, Francia y España. Ha sido reintroducido con éxito en Inglaterra y Escocia. El grueso de su población la encontramos en los Pirineos.
Foto de Fotonatura

Su presencia depende de diversos factores; evita áreas de marcado clima atlántico y mediterraneo, le gustan las zonas onduladas o zonas de media montaña, es perseguido por el hombre y asesinado mediante el uso de venenos y pesticidas, muere por electrocuciones en cables de alta tensión,…

Su estrategia de alimentación es oportunista, buscadora y carroñera. En primavera y verano su alimentación la componen presas de fácil captura como pequeños animales enfermos o inexpertos, en Otoño e Invierno no se separan del nido y el Grillo Cebollero forma parte del grueso de su dieta.

El Milano Real consolida su vínculo de pareja a comienzos de primavera con un cortejo acrobático, este despliegue aéreo consta de persecuciones y picados, así como numerosas manifestaciones sonoras.

Anida en árboles de gran tamaño confeccionando ambos sexos el nido con ramas y hojarasca, tapizado su interior con otros materiales como hierba, lana, trapos.. con aporte de nuevos materiales en sucesivas temporadas de cría. Las plataformas de nidificación de estas rapaces pueden alcanzar el metro de diámetro. 

La puesta va de un huevo a cinco de color blanco mate y moteados de pardo-rojizo, estos eclosionan a los 31 - 34 días y son incubados mayormente por la hembra, que a veces es sustituida por el macho mientras se alimenta.  Eclosionan de manera escalonada.

Esta imagen está sacada de este fantástico blog sobre águilas 
Durante los primeros 14 días de vida, los polluelos son alimentados por la hembra con los aportes que su compañero lleva al nido, pasado este tiempo son ambos progenitores los que salen a buscar alimento. A los 45-50 días de vida los polluelos serán ya volantones realizando cortas exploraciones cerca del nido.

jueves, 7 de enero de 2016

Orbaizeta según el Madoz

Y con Orbaizeta seguimos el repaso de los pueblos de la Aezkoa tal y como se registraron, en 1845, en el Diccionario Geográfico Estadístico de Pascual Madoz. 

Resulta interesante leer, especialmente, el punto de vista estatal sobre la cesión del monte Aezkoa y la construcción de La Fábrica de Armas. (Una visión más local sobre el asunto de la cesión y la industria podéis encontrarla en nuestra entrada sobre la fábrica.)

En esta ocasión se dice lo siguiente:

Foto del genial fotógrafo Ernesto López
Lugar con ayuntamiento en el valle de Aézcoa, provincia y capitanía general de Navarra, partido judicial de Aoiz (a 5 leguas), audiencia territorial y diócesis de Pamplona (a 7 y 1/2). 

Situación: Entre dos montañas bastante elevadas que tiene al Este y Oeste. 


Clima frío, y los vientos reinantes Norte y Noroeste. Consta de 70 casas sólidas de cal y canto con tejado de madera, bien repartidas y espaciosas; Hay casa de ayuntamiento, juego de pelota, escuela para ambos sexos concurrida por 65 niños y 30 niñas y dotada con 1.260 reales. Iglesia Parroquial de San Pedro, de primer ascenso, servida por un abad de provisión del pueblo, una ermita dedicada a San Salvador y un cementerio. 


Los vecinos se surten de las aguas del río Irati que pasa por sus inmediaciones y de una fuente que existe en medio del pueblo. 

El término se extiende a 1 1/2 leguas de Norte a Sur y 2 de Este a Oeste y confina al Norte los puertos del valle o montes Pirineos, al Este con Villanueva, al Sur con Orbara y Oeste el puerto de Nabala, comprendiendo dentro de su circunferencia el término redondo de Larraun, la casa-mesón de Zabala, la Fábrica de Municiones de la que se hablará más adelante, varias bordas y el monte Arizduya poblado de robles, hayas, fresnos, bojes, espinos y otras clases de árboles y arbustos. No faltan tampoco canteras de piedra caliza. 

El terreno es de mediana calidad y de secano, no obstante al cruzarle los ríos Irati y Legarza que se reúne al primero antes de llegar al pueblo. Los caminos se hallan en regular estado, el correo se recibe desde Pamplona por balijero los miércoles y sábados, y se despacha los mismos días. 


Produce trigo, maíz, avena, patatas, habas, berza, alubias y heno. Cría ganado vacuno, caballar, lanar y de cerda. Caza de perdices, codornices, palomas, tordos, liebres, corzos, jabalíes y zorros, pesca de trucas y anguilas. 

Industria: Un molino harinero, varios telares de lienzo y paños ordinarios y la fábrica de municiones. 
Comercio: Importación de granos, vino y aceite y estracción de ganados. Población de 70 vecinos, 527 almas. Riqueza con el valle. 

Fábrica de Municiones: Por haberse agotado los combustibles en los montes de la antigua fábrica de Eugui, compró el rey en el año 1784 una ferrería que tenían los señores condes de Hornano y vizconde de Echanz, dónde hoy existe la fábrica de municiones. Sabido esto por el valle de Aezcoa, hizo una esposición a Su Majestad manifestando los deseos que tenía de hacerle la concesión de los montes que disfrutaba, bajo la condición de eximirle del cánon y pensión anual de 240 florines de á 2 1/2 reales cada uno, de los cuales 104 percibía la casa de Roncesvalles y los 100 restantes la Hacienda; dejándole sin embargo en el goce de los pastos y aguas para sus ganados. El rey aceptó, y en virtud de la escritura de cesión se halla en el día la nación poseyendo los montes. 


Bajo tan buena base se dió principio a la construcción de la fábrica, que a poco de concluirse fue quemada por los franceses en la invasión que hicieron en 1794. Por los años 1800 a 1801 dio principio su reedificación, que concluyó en los de 1804 a 1805, y después de estar ya con los acopios de carbones, menas y demás, se dió a un contratista que siguió hasta que a su entrada se apoderaron los franceses de ella y continuaron los trabajos del horno, construyendo además un fuego de afino con sus martillos de mayor y menor, todo lo cual dejaron en el mismo estado en razón de su precipitada salida de España.


Desde entonces quedó abandonada la fábrica hasta el año 1828 que se recompuso lo deteriorado y volvieron a dar principio los trabajos, hasta 1833 que cayó en poder de los carlistas; después de la guerra se pensó en la utilidad de emprender las labores, que se continuaron luego de rehabilitarla en 1844, habiendo seguido sin interrupción hasta el día. 





Los hornos eran 4; 2 de España y 2 de Indias, que tenían entera separación en caudales, productos y empleados; el edificio de los 2 primeros sirve en el día para fraguas de afino con su correspondientes martillos, y los 2 últimos son los que están dando productos que se pueden regular de unos 1.200 a 4.300 qq. de hierro mensuales, y el cual se aplica a toda clase de municiones y ruedas del nuevo modelo para el cureñage de plaza; por junto a los hornos pasa el río Legarza, del que, por medio de una hermosa presa, construida a unos 400 pies, se surte de aguas la maquinaría. 


A la orilla derecha del río están tres espaciosas carboneras capaces de 23.000 cargas de carbón, en la izquierda hay talleres de carpintería, cerrajería, limpia de municiones, moldería de barro, almacenes y magníficos patios para depósitos, no faltando el suficiente número de casas, tanto para operarios como para los empleados. 

Plano de un fuelle y su sujección


Se cuentan en la fábrica un coronel o teniente coronel, director, un capitán encargado del detall, un comisario empleado de Hacienda, un oficial primero encargado de efectos, un oficial segundo pagador y 3 terceros con 2 territorios auxiliares, un médico y un capellán, un sobrestante maestro de obras con 2 carpinteros, 2 cerrajeros para atender a las continuas reparaciones de los edificios, maquinaria, herramientas... aumentando este en número, así como los canteros y peones, siempre que las labores son de consideración. Para el horno hay un fundidor y un cargador mayor y a sus órdenes 4 fundidores y otros tantos cargadores. 


Para la moldería un moldeador mayor con 8 moldeadores ordinarios divididos en dos cuadrillas, para el cuidado de los montes un visitador con 2 guardas, para la extracción de minerales un factor, a cuyas órdenes se ponen los correspondientes mineros y peones, según la cantidad de haya de arrancarse, y para entregarse de las menas, carbones... etc. y disponer de su buena colocación en los depósitos. Un fiel recibidor de materiales para atender a la conservación de los modelos y construcción de los nuevos, un maestro modelista encargado también de la limpia de municiones y por último, para los ensayos que se hacen del afino del hierro, un martillador con 3 afinadores y 2 aprendices, un maestro tirador de hierro con un calentador y un aprendiz.

Historia: Este pueblo se incendió casualmente el 22 de agosto de 1377 y quedó reducido todo a cenizas. Componíase de 30 casas y 26 hórreos, bordas o chozas. El rey don Carlos II asignó 30 libras carlines de limosna para auxilio de la reedificación. La importancia de su fábrica de municiones le han hecho sufrir más que a otros pueblos del país en las diferentes guerras. Fue notable la briosa defensa que en la tarde del 25 de julio de 1813 hizo de esta fábrica el regimiento de Leon al mando del teniente coronel Aguier, atacado por los Franceses. El año 1833 esta fábrica se hallaba sin un soldado y sin más armas cundo Eraso se sublevó en Burguete. En este apuro su director, el coronel Bayona, llamó a su defensa a los vizcainos en nombre del Gobierno de Isabel II y reunió más de 300 hombres. Dió parte al virey, y este le envió armas para los operarios y empleados, nombrándolo comandante militar de aquel distrito, haciéndole formar una compañía de voluntarios y reforzándole con 40 carabineros. 

A fines de Noviembre, creyéndose en peligro superior a estas escasas fuerzas pidió auxilio al virrey y recibió un refuerzo de 120 hombres a las órdenes del sargento mayor de Avila, D. Tomás Viejo. Pocos días después fue socorrido con 200 hombres más, pero retirada esta fuerza para escoltar un convoy, el 14 de enero se presentó el grueso de las fuerzas carlistas, y no creyendo conveniente comprometer la fábrica, la dejó a cargo de un oficial y se retiró con los archivos de caja y otros efectos, retirándose a la frontera de Francia. 



Los carlistas en esta ocasión permanecieron pocos momentos en ella y su director volvió a ocuparla. El 16 o 17 del mismo mes recibió aviso de que pronto sería socorrido por el general Lorenzo. A pocos días se presentó Zumalacárregui a las puertas de la fábrica con más de 4.000 hombres, ocupando la casa Zabala y las alturas que la dominan. El director contaba para su defensa con 138 hombres entre empleados y carabineros, con cuyo número era imposible cubrir el punto. A pesar de esto se rompió el fuego de una y otra parte y a las once de la mañana se le intimó la rendición. Ganó el director todo el tiempo posible en contestaciones esperando ser socorrido pero al fin tuvo que convenir la entrega, llevando por base la conservación del establecimiento, la seguridad de sus habitantes, de los intereses de la corporación, de la tropa y del ejército. Todo lo que así se verificó

De este modo vino la fábrica a poder de los Carlistas y hasta que volvió definitivamente al de los Liberales sufrió embates repetidos de unas y otras armas. 

lunes, 4 de enero de 2016

El Rey de la Faba


A finales del SXIV se popularizó en la corte del Reino de Navarra la costumbre de invitar a palacio, el día 6 de Enero a una serie de niños de familias humildes y darles un trozo de un gran pastel (lo que en la actualidad sería un roscón de reyes). A quien le tocara en su trozo un haba era proclamado el Rey de la Faba y recibía lujosos vestidos y demás regalos. 

Esta tradición del Rey de la Faba perduró en Navarra hasta hace relativamente poco introduciéndose en los hogares, dónde entre cada familia se escogía (bien por medio del haba del roscón o mediante la baraja de cartas) a un rey, que era proclamado a gritos desde balcones y terrazas entre un alboroto de cencerros.  

Muchos artistas han representado la fiesta. (Gabriel Metsu ,Jacob Cordaens y David Teniers arriba

Los regalos de Navidad son una larga tradición; en la edad media los pecheros, vasallos y arrendatarios pagaban por estas fechas a sus señores los alquileres de campos, tierras o casas. Bien en dinero bien en especies.  Cada transacción mercantil de cierta importancia se sellaba con una comida cuyo coste era incluido en el contrato. En los documentos Navarros y Aragoneses se la conoce como aliala, aliara, haliala, alifala, alifara… Los pagos tenían cierta solemnidad y finalizaban con esta comida en la que el señor invitaba a sus vasallos.

Estos días también se correspondían con donativos a conventos y hospitales por parte de Reyes y Señores, limosnas más o menos cuantiosas que servían para satisfacer las necesidades de los más pobres.

Los niños de las familias acomodadas también recibían regalos, en 1433 el príncipe de Viana, a la edad de 12 años, recibió un curioso juguete; un gran dragón articulado de vistosos colores construido en madera de haya, con telas y papel formando las alas. El dragón fue realizado en Tudela por pintor Gabriel y seguro que hoy también gustaría a cualquier niño.


Mientras que los obsequios entre la nobleza comprendían ropajes juguetes extraordinarios, caballos, armas, valijas o joyas, los de la mayor parte de la población eran bastante más modestos y consistían en dulces y productos del campo.




sábado, 2 de enero de 2016

Roscón de Reyes

¡Feliz año! En unos días se celebra el día de reyes y por ello os traemos hoy la receta para que hagáis vosotros mismos el rosco de Reyes. Se trata de una receta bastante laboriosa de dificultad media. 





Ingredientes

500 gr de harina
125 gr de azúcar
125 gr de mantequilla
60 gr de levadura
4 huevos 
medio vaso de leche
2 cucharaditas de agua de azahar

Para decorar: huevo batido, trozos de frutas escarchadas y azúcar de lustre


. . .

Ponemos la harina en un montón sobre la mesa haciendo un hueco en el centro en el que echaremos los huevos, el agua de azahar y la leche. Amasamos enérgicamente golpeando la mesa con la masa dándole forma y uso de porra. Añadimos la mantequilla medio disuelta, la levadura y el azúcar. Amasamos de nuevo durante cinco o diez minutos y la colocamos en un cazo en el que previamente hemos espolvoreado harina. 

El cazo con la masa lo dejaremos en un lugar templado y pasadas cuatro horas moveremos la masa dándole la vuelta varias veces y la dejaremos reposar dos horas más. 

Untamos la placa del horno (metálica) con mantequilla y la espolvoreamos con harina, sobre esta colocamos la masa dándole la forma del roscón y la tendremos una hora más en lugar templado. Antes de meterlo en el horno colocaremos encima los trocitos de frutas escarchadas, lo pintaremos con huevo batido y lo espolvorearemos con azúcar de lustre. 

Meteremos la placa con el roscón en el horno a potencia fuerte durante un cuarto de hora. Una vez hecho, si queremos, podemos dejarlo enfriar, abrirlo y rellenarlo de nata montada. 


¡Buen provecho!