jueves, 18 de febrero de 2016

Guiso de cordero con habitas

Hoy os presentamos un sabroso guiso de cordero con habitas. Es una receta sencilla que se prepara en poco más de una hora y media.

- Ingredientes para 4 personas -

1/2 Kilo de falda de cordero
150 gr de habas frescas
1 cebolla
1 pimiento rojo 
1 ramita de apio
4 zanahorias
2 patatas
1 vaso de vino blanco
aceite, sal y pimienta
pimentón y tomillo
harina



Empezaremos troceando el cordero, lo salpimentamos y enharinamos. 

Pelamos la cebolla y las zanahorias, limpiamos y lavamos el pimiento y el apio, trocearemos toda la verdura en daditos. 

Doramos el cordero en un poco de aceite, añadiendo poco después (con el aceite bien caliente) los daditos de verdura que dejaremos cocer unos minutos. Luego añadiremos el vino y un chorrito de agua. Agregaremos el tomillo y lo dejamos cocer a fuego medio durante una hora, hasta que la carne esté tierna, y añadiendo agua si se necesita. 

Después agregaremos las habas y llevaremos a ebullición, corrigiendo la sal de ser necesario, coceremos unos minutos hasta que las habas se hagan.

Ahora tomamos las patatas; las pelamos, lavamos, secamos, partimos en láminas y salpimentamos. Las pondremos separadas sobre una hoja de papel para el horno y las espolvoreamos con un poco de pimentón. Las meteremos en el horno precalentado a 150º durante un cuarto de hora. 


Serviremos el guiso acompañado de las patatas asadas en una fuente. 

lunes, 15 de febrero de 2016

La Canción de Roland (15/34)

 2.- La Embajada
3.- Ganelón y Blancandrín
4.-La traición de Ganelón
5.-El sueño de Carlomagno
6.-Roldán y los Doce Pares
7.-Marsil y sus aliados
8.-Roldán y Oliveros
9.- El Combate
10.- Los últimos combates
11.- Mueren los capitanes de Roldán
12.- El Olifante de Roldán
13.- La muerte de Oliveros
14.- La derrota de los infieles

15.- La Peña de Roldán

Muerto estaba el arzobispo Turpín y Roldán se daba perfecta cuenta de su soledad, ¡habían muerto todos sus hombres, Señor! Jamás hubo batalla como aquella pero el héroe comprendía que su fin estaba próximo. Le dolía horriblemente la cabeza; tenía rotas las sienes y nada podía salvarle de la muerte. Rogó a Dios por sus pares y luego por sí mismo. Después tomó el olifante con una mano y con la otra a Durandarte. Avanzó unos pasos y subió a un otero, allí, bajo un hermoso árbol, había cuatro rocas de mármol. 

Cansado por el esfuerzo se dejó caer de espaldas sobre la verde hierba. Quedó allí sin conocimiento, pues la muerte estaba muy cerca de él. 

Altos eran los montes y los árboles. había allí cuatro rocas de mármol y en la verde hierba yacía el conde Roldán. 

De pronto ocurrió algo inesperado. 

Un hombre se incorporó del suelo y reconoció a Roldán, era un sarraceno que se había fingido muerto y yacía entre los otros, manchado de sangre su rostro y cuerpo. El sarraceno era de elevada estatura, fuerte y valeroso. Al ver a Roldán experimentó una gran alegría. Se apoderó de Roldán, de su cuerpo y de sus armas, y exclamó lleno de orgullo:

-He aquí la más bella empresa de mi vida; Roldán está en mi poder. Me llevaré a Arabia su espada Durandarte y seré el hombre más poderoso entre los sarracenos. 

Pero al arrastrarle, el conde recobró el conocimiento y se dio cuenta de que le arrebataban la espada. Abrió los ojos y, al advertir la presencia del sarraceno, dijo:

-¿Qué haces aquí? Tú no eres cristiano...

Roldán mantenía asido con fuerza el olifante. Con él le dio un golpe en la cabeza al sarraceno y le derribó muerto a sus pies, después dijo:

-¿Creíste vencerme, infiel? Cara has pagado tu osadía. Todo el que sepa esto habrá de suponer que estabas loco al intentar tal cosa. 

Roldán advirtió que sus ojos se enturbiaban, su rostro había perdido el color, había ante él una oscura peña. Cogió su espada Durandarte y descargó el arma contra la roca por diez veces con ánimo de quebrarla. Rechinó el acero, pero ni se quebró ni la piedra hizo mella en él. Y el conde exclamó con voz compungida:




-¡Ay, Virgen María, ven en mi ayuda!. Siento pena por Durandarte, esta espada invencible. ¿Qué será de ella cuando yo muera? No quiero que mi espada vaya a parar a otras manos. ¡Que pierda su fuerza! ¡Que quede sin filo! 

Y Roldán volvió a golpear la roca con toda la fuerza que aún le quedaba; rechinó el acero, pero ni se quebró ni la piedra hizo mella en él. 

Al ver que la espada no se quebraba Roldán volvió a lamentarse:

-¡Ah, Durandarte, espada invencible! ¡Cómo brillas al sol! Carlos mi señor estaba en los valles de Moriana cuando Dios le ordenó por medio de un ángel que te diese a uno de sus condes capitanes, entonces Carlomago te ciñó a mi costado. Contigo me adueñé del Maine y Poitou, sometí a Provenza y Aquitania, Lombardía y la Romaña, Baviera y Flandes, Borgoña y Apulia, Constantinopla, Sajonia, Escocia e Inglaterra. Contigo conquisté todas estas tierras que ahora posee Carlos. Por ti sufro un terrible dolor, sufro pensando que puedas caer en manos de los infieles. Si muero, alguno de estos cuerpos que yacen en el suelo puede no estarlo, como ocurrió antes, y apoderarse de Durandarte sin que yo pueda impedirlo. ¡Dios mío, no consientas que Francia sufra tamaña vergüenza!

Roldán volvió a golpear contra la negra piedra. Entonces vio asombrado que la piedra quedaba partida en dos, pero la espada ni crujió ni se rompió. Saltó hacia el cielo. El conde al comprender lo inútil de su propósito sintió una gran pena y dijo así:

-¡Ah Durandarte, qué bella y fuerte eres! Tu pomo está lleno de reliquias; en él hay un diente de San Pedro, sangre de San Basilio, cabellos de San Dionisio y un trozo de la túnica de Santa María. Ojalá no caigas nunca en manos de un infiel o de un cobarde. ¡Cuántas tierras conquisté con tu ayuda! 

16.- La muerte de Roldán

domingo, 14 de febrero de 2016

Villanueva de Aezkoa según el Madoz

Y con Villanueva de Aezkoa / Hiriberri acabamos el repaso a nuestro valle que da el diccionario geográfico estadístico de Pascual Madoz (1845). Puedes consultar el resto de los pueblos en este enlace.



"Lugar con ayuntamiento en el valle de Aézcoa, provincia y capitanía general de Navarra, partido judicial de Aoiz (6 leguas), audiencia territorial y diócesis de Pamplona (8 leguas). Situado en una colina, clima frío, reinan los vientos Norte, Noroeste y Sur, y se padecen catarros y reumas. 

Tiene 80 casas, la consistorial, cárcel, escuela de primera educación para ambos sexos dotada con 2.000 reales, iglesia parroquial de primer ascenso (San Salvador) servida por un abad de provisión de los vecinos y dos beneficiados de presentación de Su Majestad y el abad en los meses respectivos; cementerio; dos fuentes de excelentes aguas comunes. 

El término se extiende 1 1/2 leguas de Norte a Sur y 2 de Este a Oeste y confina al Norte con Orbaiceta, al Este con Ochagavía, al Sur con Abaurrea Baja y Garayoa y al Oeste con Aribe. Comprendiendo dentro de su circunferencia varios montes poblados de hayas, fresnos, robles, espinos y otros árboles y diferentes prados abundantes de yerbas de pastos y canteras de piedra caliza. 

El terreno es secano y poco fértil, le atraviesa de Norte a Sur el río Irati, recibiendo en su curso por este término varios arroyos insignificantes. Caminos locales en buen estado. El correo se recibe desde Pamplona por balijero, los miércoles y sábados.

Produce trigo, cebada, avena, habas, arvejas, algarrobas, patatas y lino. Cría de ganado caballar, vacuno y lanar

Caza de jabalies, liebres y perdices. Pesca de truchas, anguilas y bermejuelas. 
Industria: además de la agrícola y pecuaria hay un molino harinero con dos piedras
La población es de 99 vecinos, 530 almas. Riqueza con el valle. " 

jueves, 11 de febrero de 2016

La Graellsia Isabelae



La Graellsia Isabelae (Actias Isabellae o Mariposa Isabelina) es una especie endémica de España cuyos vistosos colores le han valido para coronarse como "mariposa del año 2016" según la Asociación Zerynthia, razón más que suficiente para que le dediquemos esta entrada.

Fue descubierta por Mariano de la Paz Graells en 1848 quien la bautizó en honor a Isabel II bajo el nombre de Saturnia Isabelae, no obstante las diferencias taxonómicas con el resto de las Saturniidae provocaron su cambio de nombre que ahora referencia a su descrubridor.

Graellsia Isabelae, foto de la asociación ACUDE
En la península la encontramos en los diferentes sistemas montañosos siendo las más abundantes las poblaciones de los Pirineos Catalán, Aragonés y Navarro. En Francia se encuentran de manera aislada (Montañas del Jura, Alpes Occidentales y el Macizo Central) y se presupone que fueron introducidas por el hombre. Alcanzan una cota de altitud de 2.000 m.

De gran belleza, en ella predominan los colores verdosos con ocelos en las cuatro alas que son surcadas por "venas" de color rojizo. Todo esto hace que la Mariposa Isabelina nos recuerde a una brillante vidriera. 

Macho de la Graellsia Isabelae, fotó de Joan Roca
En las alas posteriores se aprecian unas colas que son más largas y evidentes en los machos. 

Son mariposas de actividad nocturna, especialmente en los meses de mayo a junio, se ven atraídas por la contaminación lumínica y tienen una generación al año.  

Están recogidas como "de interés especial" en el catálogo nacional de especies amenazadas.

Detalle de las alas de una hembra de Graellsia Isabelina, de Carles Poveda

Las hembras, como en otras especies de lepidópteros, desprenden una sustancia sexualmente atractiva para los machos, lo que facilita ser localizadas por estos. 

Tras la cópula, el macho no tardará en morir mientras que las hembra vivirá unos días y pondrá de 60 a 200 huevos, de uno en uno o de dos en dos, en las acículas de los pinos que servirán de alimento a las orugas. 

Estos huevos, abombados por encima y planos por debajo, son marrones y adquieren una tonalidad verdosa al ser mirados al contraluz. Eclosionarán a los 22 o 24 días. 

Las orugas se desarrollan durante los meses de verano y cambian de color tras las cuatro mudas por las que pasan; nacen de color negro y se aclaran pasando por colores pardo-grisaceos para acabar siendo verdes con puntos blancos. Están provistas de pelos largos. 


Oruga de Mariposa Isabelina en la última muda. 
Se alimentan de las acículas de los pinos silvestres, laricios y uncinata. Llegan a medir de 6 a 8 cms de largo. 

Durante esta fase de oruga se ven comúnmente amenazadas por las fumigaciones sobre pinos que se dan para controlar las plagas de procesionaria. 

A los 25-39 días descienden de los pinos hasta la hojarasca y el musgo para convertirse en crisálidas. Los capullos (de seda blanquecina que se oscurece parda con la humedad) se realizan en 24 horas y protegen a la oruga, que pasada la semana se convertirá en crisálida, permaneciendo así todo el invierno. 


Macho de Graellsia Isabelae, de la Asociación AXENA
En la primavera (mayo principalmente) emergen los adultos, saliendo con facilidad por del capullo, el imago se encarama en algún tronco o piedra donde permanecerá hasta estirar las alas por completo. Es una mariposa grande, de 7,5 a 15 cms de envergadura alar, incluso mayor. 




lunes, 8 de febrero de 2016

La Mascarada de Zuberoa 1/2 Los Personajes

Las Mascaradas de Zuberoa

Desde año nuevo hasta el martes de Carnaval los jóvenes Zuberotarras salen en ruta por los pueblos disfrazados e interpretando graciosas representaciones teatrales. El último día, el martes del carnaval, lo reservarán para actuar en su lugar de origen.


Esta curiosa comitiva la forman diferentes compañías de actores que se dividen en tres grupos, a continuación una descripción de todos ellos, algunos ya desaparecidos.

-La Mascarada Roja; Los rojos o bellos (Beaux)

1.- El Tcherrero: Preside la marcha barriendo la calle con crines de caballo y lleva un colorido traje con esquilas en la cintura, antiguamente usaba una media roja y otra blanca. En Europa aparece el personaje del barrendero  en diversos ritos primaverales, barriendo aleja a los malos espíritus y purifica el camino. El vistoso atuendo del Tcherrero sitúa sus orígenes como loco, excéntrico o bufón.


2.- Artza, cordero y pastor (hoy desaparecidos), representaban un teatro dónde el oso (artza) se llevaba a un cordero (un muchacho vestido de blanco) y el pastor lo salvaba.



3.- Gathusain; porta un enrejado de madera que se extiende y abre en zigzag con el que molesta a los demás actores quitándoles el sombrero o sobresaltándoles.  Este instrumento es conocido en Colonia con el nombre de Strerskshere y se ve en otros bailes europeos, como la Perchten en Baviera o la procesión de Faschingrennen en Styria. El personaje representa a un gato que invoca la tormenta.



4.- Zamalzain; lleva un armazón de madera que representa un caballo, la cabeza del animal es muy pequeña y las piernas del hombre se ocultan bajo el faldón del caballo, de puntillas blancas. Zamalzain lleva una corona de flores, plumas, pequeños espejos y cintas. 



5.- Kantiniersa; es un joven vestido con un traje de cantinera del ejército francés, pasó a sustituir al personaje de una gitana que hacía bromas obscenas que ocupaba el lugar en las mascaradas del siglo pasado. Si el Zamalzain es el rey de la marcha, la Kantiniersa sería la reina de la fiesta, puesto que no se aparta de él.


6.- Entseñaria; es el gonfalero del grupo y lleva una gran bandera.


7.- Vendedoras de flores; desaparecidas hoy en día.

8.- Kukulleros; actúan como satélites del Zamalzain y son de 6 a 12 personas, antes llevaban coronas similares a la de este y sendos bastones o “sables de madera” en la mano, que entrecruzaban en el baile. Sus trajes son muy parecidos al disfraz de los Mummers de Inglatera, los caballeros de Moravia...etc. Antes de la aparición de los Marechalak, los Kukulleros eran los encargados de elevar al Zamalzain. 


9.- Marechalak; van vestidos de herradores con los instrumentos propios de su oficio.

10.- Sapurrak; los zapadores o gastadores, desaparecidos hoy en día. 


11.- Jaun eta Anderea; El señor y la señora, él con frac y sombrero de copa, ella con traje y velo blancos.



12.- Laboraria eta Etxekoanderea; el hombre y la mujer, él con un aguijón y ella con traje oscuro, les siguen los músicos con txirula, ttun ttun y tambor. 

-La mascarada negra

En ocasiones a modo de parodia vemos una versión de los personajes principales de la mascarada roja en negro.



1.- Kauterak (caldereros); El dueño, su obrero y un aprendiz. Interpretan una escena cómica arreglando el caldero del Jaun, saltan más que bailan y hablan en Auvernés.

2.- Tchorotchak (afiladores); El patrón afilador y su obrero representan una escena cómica, hablando en Bearnés y cantando sobre el tonillo “au clair de la luna”.

3.- Los Buhame Jaun (gitanos); una tribu extravagante forman el grupo más turbulento.



4.- Kherestuak (los castradores); con instrumentos propios de su oficio, son los más ordenados de la mascarada negra, bailan cercanos al Zamalzain.  

5.- El doctor; Hoy desaparecido, llevaba un sombrero de copa y representaba una función con los txhorotchak (afiladores); uno de ellos era degollado por accidente y el doctor lo resucitaba.



A la mascarada negra se les unían otros personajes poco definidos que aún hoy en día perduran; el boticario, unos deshollinadores, mendigos y un obispo. 

Y hasta aquí sobre los personajes de la Maskarada Zuberotarra, más adelante trataremos sobre las diferentes representaciones y bailes, por lo pronto ya reconocemos a los protagonistas. 


Tcherrero - Ghatuzain - Kantiniersa - Zamalzain

sábado, 6 de febrero de 2016

LA ESTELA ABA01A

Pieza labrada por ambas caras en arenisca con técnica de relieve. Se conserva en relativo buen estado, exceptuando el desgaste natural de la mayoría de los mamelones del canto y una rotura en la parte lateral inferior del disco en la cara A. 


MEDIDAS

ALTURA - 75 cm
DIÁMETRO DEL DISCO - 35,5 cm
ESPESOR DEL DISCO - 16 cm


LOCALIZACIÓN ORIGINAL / LOCALIZACIÓN ACTUAL

Localización original: Desconocida



DESCRIPCIÓN

Estela discoidal con semiesferas o mamelones en el canto, el pie es recto, de forma rectangular.

En la cara A vemos una figura humana sentada sobre un faldistorio que porta un sombrero picudo y levanta una mano abierta. A su izquierda media luna y una estrella pentalfa llenan el espacio acompañadas por otras figuras geométricas. A su derecha una estrella de cinco puntas sobre la mano. Bordura simple. 

En la cara B un Cristo crucificado con faldón y coronado sin cruz de crucifixión cuyos pies se clavan en la bordura simple, sobre su mano derecha una cruz de San Andrés, sobre su mano izquierda una flor hexapétala inscrita en un círculo. Llena el espacio bajo su mano derecha un óvalo con otra cruz en su interior y bajo su mano izquierda una figura aviforme, probablemente un gallo. 


INTERPRETACIÓN Y PARALELISMOS




La cara A nos muestra a una figura de autoridad sentada y portando un gorro propio de clérigos, pudiera representar al difunto o a San Pedro (la iglesia del pueblo está advocada a dicho santo), de optar por la primera opción se trataría de una persona de gran autoridad y encajarían el Abad de las Abaurreas (que recaudaba en todo Ultrapuertos los impuestos del reino durante el reinado de Teobaldo II y era vecino del pueblo) y Jimeno de Orbara, quien fue eximido de pagar varias pechas por haber comandado campañas militares para la corona. De estar representado San Pedro encontraríamos que la pequeña flor hexapétala sobre su mano derecha se ha convertido en el manojo de llaves que porta el santo. 

En 1982, de las 708 Estelas encontradas en Navarra sólo 30 tenían una imagen de representación humana (en Espinal, Sangüesa, Izalzu, Iranzu, Añecar, Goñi, Azcona...etc), en la mayoría de los casos representan al difunto ejerciendo algún trabajo (como las Goizueta, Eguiarreta, Izalzu, Igal, Sanguesa...) 
en Iparralde tenemos algunas más (en Sunharette, Etchebar, Sorhapuru... respectivamente las figuras 1, 2 y 3 recogidas por Colás que podéis ver a la derecha) 

Los mamelones o semiesferas en el disco son poco frecuentes en las estelas discoideas por su dificultad de realización, podemos citar algún ejemplo de Iparralde en Meharín, Camóu, Garris, Beyrie, Juxue, Tardets-Sorholus...

La cara B nos muestra una figura de Cristo  con faldón, coronado y crucificado sin cruz de crucifixión, lo que viene a simbolizar la ascensión al cielo y la resurrección del alma, lo mismo significa la figura del gallo que lo acompaña. 

Ukar Muruzabal nos cuenta que en Navarra se han encontrado 5 estelas discoideas con la imagen de un crucificado (en San Martín de Unx, Labiano, Zozaya, Gomacín y Zurucain) en la mayoría aparecen clavados a la cruz. Así mismo, las representaciones animales aparecen en 21 ocasiones siendo algunos cuadrúpedos y aves las más frecuentes (en Arangozqui, Lizarraga, Vidángoz, Espinal o Izalzu encontramos ejemplos con aves). 

Arriba, 3 ejemplos de estelas de Iparralde con iconografía similar recogidas por Colás. 

Similares en la colección, en este mismo catálogo, la estela ABA02A presenta un crucificado en su cara A, la ABA03A un antropomorfo ejerciendo un trabajo. Las piezas ABA11E y ABA23C tienen semiesferas o mamelones en el canto del disco. 

BIBLIOGRAFÍA 

Cuadernos de Etnología y Etnografía de Navarra 64, "Ayer y hoy de la estela discoidea en Navarra"; J.UKAR.MURUZABAL
Estelas discoideas en la Península Ibérica; E.FRANKOWSKI
La Tombe basque; L COLÁS

jueves, 4 de febrero de 2016

El escudo de Salazar




Los reyes de la antigua dinastía navarra atendían con especial interes a las villas, pueblos o valles fronterizos, con vistas a la mejor defensa del reino, ya fuese cara a Francia, ya cara a Castilla o a Aragon, así que se les concedieron fueros liberales y más adelante se les otorgaron la franqueza o hidalguía colectiva, con los privilegios a ella anejos. Así pasó con Cinco Villas, Aezcoa, Roncal y Salazar. Los Aezcoanos son premiados con esta distinción en 1462 por Juan II por “sus buenos servicios frente a los rebeldes en las luchas civiles” mientras que doña Leonor premia a los Salacencos en 1469.

La hidalguía colectiva suponía la exención en el pago de pechas, la abolición de toda servidumbre y la aproximación del pueblo humilde al status de los hidalgos antiguos, llamados “de origen y dependencia”- en esta época los salacencos ganaron un pleito contra los de Caparroso, quienes quisieron hacerles pagar el derecho de pontaje (una especie de aduana por cruzar sus puentes).- El caso es que los hidalgos antiguos miraban con cierto recelo este intento de igualación y se discutía acaloradamente el lugar que correspondía a unos y otros dentro de las iglesias, en los bat-zarres (reuniones vecinales), en las procesiones o en la elección de cargos. 



También había rivalidades entre las familias más poderosas . Los Esparza, los Iriarte y los Urrutia de Ochagavía llegaron a levantarse en armas contra Jaurrieta por el nombramiento del alcalde perpetuo (que serán abolidos en 1550 sustituyendose por los “alcaldes-pastores” elegidos anualmente, el último alcalde perpetuo fue don Lope de Esparza, representante de la famlia más poderosa de Salazar). No pocos incidentes provocaron las rencillas entre las familias pudientes de Ochagavía y Esparza por el sitio que debían ocupar en la iglesia; En cierta ocasión don Lope, señor de Rácax, quitó la paz a un muchacho que la ofrecía al amo de Urrutia, para dársela al de Iriarte (su eterno contradictor) produciéndose un fuerte altercado en el templo.

Los salacencos querían un escudo propio que reconociese su recien adquirida nobleza y los distinguiese de los de la antigua, de origen y dependencia y en 1564 escribieron al Rey y la propuesta fue tomada en consideración aunque su concesión se vió retrasada por la oposición de los hidalgos antiguos. 

En 1569, Remón de Adoain y sus compañeros se querellan por el hecho de que se hubiesen cambiado la posición de los bancos en la iglesia, de modo que se situaban todos a la misma distancia del altar, también mejoraron su privilegio real relativo al escudo o blasón familiar añadiéndole una leyenda en Euskera la mar de expresiva; Azkenean konta (Al final se verá).




Los “V.I.P.S” de Salazar.

En Salazar había cinco solares o palacios de reconocida nobleza, cuya superioridad jerárquica admitían todos sin discusión; los de Esparza, Urrutia, Jaurrieta, Iriarte y Ripalda. En Aezcoa contábamos con un solo palacio, la torre de Orbara (perteneciente a los Mauleón en aquella época).  Como tales, ostentaban sus blasones propios y constituían la gente principal. El señor de Ripalda llevaba, conforme a su distinción, vestidos de Contray y montaba en alazanes con silla. El señor de Rácax tenía, por concesión del Virrey, varios nidos de azores para la caza de cetrería. En caso de guerra acaudillaban a los del valle; Cuando el Mariscal de Navarra fue hecho prisionero en 1516 en Isaba, Remón de Esparza fue capitán en su captura, Charles de Esparza, de su misma familia hizo lo propio en la jornada de Fuenterrabia, en 1523. También los salacencos asistieron a la reconquista del castillo de Maya por el conde de Miranda en 1522 y habían defendido Pamplona en la intentona del destronado rey don Juan en 1521.

Había una serie de casas cuyos representantes se decían inclusos también en la hidalguía antigua y aparecen en una relación, mezclados con los anteriores, a saber;

En Ochagavía: Urrutia, Guesalería y Ategui.
En Escároz: Esparza, Goyen-Jaureguia e Ipar-Jaureguia.
En Oronz: Esparza y Martínez.
En Jaurrieta: Ibáñez y Jaurrieta
En Esparza: Beamont, Urrutia, Siméniz, Belza, Sancho e Iriarte.
En Ibilcieta: Jáuregui.
En Igal: Ripalda y García.
En Güesa: Esparza, Güesa, Rodríguez, Adoain.
En Ripalda: El señor de Ripalda
En Iciz: Iriarte, Ximéniz, Garde, Bibiot, Lázaro, Fortuneiz.
En Uscarrés: Carvajal, Sastre y Bartolomé.

Finalmente los salacencos reciben su ansiado escudo el 6 de Mayo de 1566, teniendo en cuenta S.M los méritos que alegaron y el ser valle “frontero con Francia”, como hacen constar expresamente en el documento. A partir de entonces los salacencos podrían ostentar en sus capillas y reposteros las preciadas armas otorgadas por Felipe II, símbolo de un pueblo ganadero acechado siempre por el enemigo: “Un lobo negro sin corona con las uñas doradas y un cordero plateado en la boca atravesado, con los cuernos dorados, según reza el privilegio” lo que en términos heraldicos se describe asi: De gules y un lobo de sable cebado en un cordero de plata cornado y pezuñado de oro.
Los salacencos hubiesen preferido al lobo coronado pero S.M no tuvo a bien acceder a tal deseo.


Tenéis más sobre este tema en el libro “Rincones de la historia de Navarra” Vol I, de Francisco Idoate. 

lunes, 1 de febrero de 2016

El Kaiku


El Kaiku, cuenco de madera para recoger la leche, no sólo es un artículo de anticuario. En la actualidad lo vemos en muchas campañas publitarias como símbolo de lo artesanal y lo natural de nuestros valles. Estas vasijas han sido estudiadas por grandes etnólogos e historiadores, como Julio Caro Baroja, Teleosforo de Aranzadi o Miguel de Barandiarán. Se trata de un souvenir para los turistas y un símbolo de las culturas agrestes de Euskal Herria.

Para contaros sobre su fabricación, su uso y su relacción con las Esne arriak me remito a lo que se cuenta sobre ellos en la enciclopedia Gran cocina Navarra” volúmen IV, de ediciones HERPER, son unos libros chulísimos que también consultamos, en su día, para escribir sobre la matanza del cerdo y la fabricación de mondongos.

Una delicada labor de artesanía navarra, 
la elaboración de un kaiku
<”Mención aparte merece otro curioso instrumento, el famoso “kaiku”, de inconfundible aspecto y tallado en una sola pieza de madera de abedul cortada en determinadas horas del día (por la tarde) durante los meses de septiembre y abril y en los días de luna creciente, con el fin de que la madera “no sude” y el acabado conseguido sea más perfecto. 

Si bien los kaikuegilles o artesanos que elaboran estos recipientes pueden utilizar maderas de cerezo o haya, prefieren la de abedul, de árboles viejos, de más de veinte años, pues la madera de los jóvenes es más quebradiza, de igual forma no debe tener nudos ni estar excesivamente seca ya que eso dificultaría los delicados trabajos de talla.

Los troncos de madera, tras un secado que dura tres meses son sometidos a un laborioso proceso de talla (en la confección de un solo kaiku se utilizan aproximadamente 12 horas según nos informa Santiago Oteiza, fabricante de estos útiles en Errazu) y al final se obtiene este curioso cuenco cuya capacidad varia entre uno y veinte litros utilizado para recoger la leche de cabra y oveja y cuya forma inclinada responde a las necesidades en el ordeño de estos animales.

Los kaikus de menor tamaño solían emplearse en la elaboración de cuajada y también podía calentarse en ellos la leche sumergiendo en ella las piedras rusientes (esnearriak), técnica ya empleada en la prehistoria.

Tres fases en el proceso de fabricación de un kaiku
Pariente próximo del kaiku, la abatza es un recipiente elaborado de la misma forma pero de configuración cilíndrica con la boca algo más ancha que la base y dos asas simétricas laterales. Estos recipientes con una capacidad comprendida entre los doce y quince litros servían para cocer la leche con la técnica ya descrita de introducir en ella piedras calientes y así fabricar queso.”>