sábado, 14 de enero de 2017

El Jilguero

El Jilguero, Carduelis Carduelis, es un vistoso pajarillo del orden de las Passeriformes y de la familia Fringillidae.

Encuentra en Silvestrismo más imágenes del Jilguero

De comportamiento gregario, se distribuye ampliamente por Europa y ocupa la Península Ibérica prácticamente en su totalidad, escaseando únicamente en Galicia y Murcia. 

Habita en biotopos abiertos con cobertura arbustiva o de matorral alto y arbolado disperso, también es frecuente en ambientes rurales, campiñas o praderas.  Las subespecies Europeas migran parcialmente a nuestro territorio después de su periodo reproductor, hacia los meses de octubre y noviembre, para regresar al centro y norte de Europa entre los meses de Febrero y Mayo.



La selección de su hábitat está condicionada por la presencia de plantas herbáceas y rudelares (Asteráceas) que componen su principal alimento.

El Jilguero ha sido introducido por el hombre en Australia, Nueva Zelanda, América y las Islas Atñanticas (Zores, Madeira, Cabo Verde)

Mide unos doce centímetros de longitud y de 21 a 26 de envergadura. Su pico es de base ancha y alargado.

Macho y hembra, diferencias de la careta, fotos de Javi Blasco

Este hermoso y colorido pájaro es fácilmente reconocible, especialmente los ejemplares adultos; en la cabeza tienen dos manchas, blanca y negra, a cada lado y una careta roja  que llega a prolongarse detrás de los ojos en el caso de los machos. La cola es negra con el obispillo y la punta blanca. En las alas de color pardo oscuro podemos ver dos bandas anchas de color amarillo brillante que contrastan vistosamente.

Jilguero joven alimentándose de un cardo
Se alimenta principalmente de granos y es un verdadero especialista desgranando plantas (especialmente Aesteraceas) para ello se posa sobre la planta y elige aquellas semillas que aún no han madurado, también ingiere yemas florales y semillas de Crucíferas.

Durante el celo, el macho canta con melodías que son una mezcla de gorjeos, al vuelo emite tintineos cortos intercalados.

Cría dos-tres veces al año, desde abril hasta finales de agosto, para construir el nido escoge las ramas altas de los árboles y arbustos, el nido es construido por la pareja y está compuesto principalmente de fibras vegetales y animales. La incubación dura entre 12 días y dos semanas, durante las cuales el macho alimenta regularmente a la hembra. La puesta es de cuatro a séis huevos de color blanco o ligeramente azulados, moteados en el polo ancho.

Los polluelos son volantones a las dos semanas y son alimentados por sus padres durante una semana más.

En su juventud, el jilguero tiene la cabeza pardogrisacea y no presenta manchas rojas ni negras, en el primer otoño se empezarán a contrastar los colores en las alas y no será hasta octubre o principios de noviembre cuando muden el plumaje de la cabeza hasta hacerlo tan reconocible en su edad adulta.  


Diferente plumaje del Jilguero jóven (drcha) y adulto (izda). Fotos de Javi Blasco 
Sus principales amenazas son la captura para jaula, debido a su vistoso colorido y agradable canto y el uso de herbicidas agrícolas que impiden el crecimiento de las plantas ruderales de las cuales se alimenta. 

martes, 10 de enero de 2017

Etnografía de Orbaizeta (Parte 3 de 4)

ETNOGRAFÍA DE ORBAICETA (Parte 3 de 4)
POR Mª CARMEN MUNARRIZ ELIZONDO 

Aquí la primera parte de Etnografía de Orbaiceta
Aquí la segunda parte de Etnografía de Orbaiceta


RELIGIÓN Y CULTO

20.- TEMPLOS RELIGIOSOS DE CARÁCTER PÚBLICO DE LA LOCALIDAD. CULTO Y ROMERIAS EN ELLOS. PRÁCTICA DE LOS EXVOTOS. TOPONIMIA RELIGIOSA DEL PUEBLO.

La iglesia parroquial está dedicada a San Pedro Apóstol (Foto 7). Existe una ermita dedicada a San Esteban, que se restauró en los años 40 por medio de “artelan” (participando todos los vecinos), ya que estaba en ruinas; también había un crucero a la salida del pueblo, en el término llamado Barrakaldea, y cruces por el monte.

Antes de la restauración de la ermita de San Esteban, el que pasaba por sus ruinas dejaba un mechón de pelo porque era bueno para curar el dolor de cabeza; tras su restauración, se va en romería el primer domingo de agosto.

Tras la misa se hacía una comida en el monte por grupos de familias y después se bajaba al pueblo, donde se hacía fiesta. También se iba de romería a la ermita de San Joaquín, situada en el terreno de Arive, junto con el resto de los pueblos del valle, el segundo lunes de Pascua. Cada pueblo iba en procesión y, después de misa, comida y baile. Actualmente esta romería ha desaparecido. 

Se iba también a Roncesvalles en romería, junto con el resto de los pueblos y valles de alrededor. Antiguamente se iba el día 8 de Septiembre y en la actualidad, de acuerdo con los intereses de cada pueblo y valle, el domingo de mayo o junio que les toque. Se hace así para poder contar con la presencia numerosísima de personas que viven fuera de los pueblos, principalmente en Pamplona.

Al crucero de Barrakaldea se iba, haciendo rogativa y rezando Letanías, tres días antes de la Ascensión “pidiendo por las cosechas” y tres días después, es decir, el día de San Marcos.

Las cruces del monte se bendecían el día de Santa Cruz, el 3 de Mayo, y se llevaban a los campos, colocándolas en cuatro términos del pueblo: Malkei, Ariagain, Txantxalain y el alto de Berabez. Iba el cura del pueblo a colocarlas, montado en un caballo y acompañado del sacristán y un miembro del ayuntamiento, que solía ser el depositario. Su finalidad era “que vayan bien los campos” y “evitar la pedregada”. Un informante aseguró que se colocaban en estas cruces ramos bendecidos, costumbre que ya ha desaparecido.

21.- PRIMERA ASISTENCIA DE LOS NIÑOS A LAS FUNCIONES DE LA IGLESIA

Antiguamente, empezaban a ir hacia los cinco años, ahora comienzan antes a ir a la Iglesia, aunque su presencia se reduce a la Misa del domingo.


22.- INSTRUCCIÓN ADAPTADA A LOS NIÑOS QUE SE DA EN LA IGLESIA

Antiguamente, los niños recibían “la doctrina” o Catecismo, sobre todo para la Primera Comunión, a que “había que saberlo bien”. Actualmente el cura da catequesis en la Escuela.

23.- EMPLEO DE LA LENGUA MATERNA EN LAS EXPLICACIONES RELIGIOSAS

Las explicaciones eran siempre en castellano, a pesar de que la gente hablaba vasco.

24.- CONTACTO DE LOS JÓVENES CON LA IGLESIA DESPUÉS DE LA EDAD ESCOLAR

Se mantiene el contacto, aunque en los últimos años –y sobre todo en las nuevas generaciones de jóvenes- se observa un desapego hacia la iglesia, manifestado principalmente por su no asistencia a misa, aunque se mantienen relaciones cordiales con el cura. Esta actitud se observa sólo entre los jóvenes de sexo masculino.

25.- LA INCULCACIÓN DE LOS VALORES CRISTIANOS EN LAS PRÁCTICAS DEL SACERDOTE

Antiguamente, y por lo que afirman los informantes, les hablaban sobre todo de moral: del pecado y del infierno. Un anciano llegó a afirmar que “nos metían tanto miedo con el infierno que así los curas tenían a la gente recogida”. Actualmente, se centran más en las explicaciones del Evangelio.

26.- LA FUERZA DE LA TRADICIÓN Y DEL AMBIENTE EN LA ADHESIÓN DE LOS FELIGRESES A LA RELIGIÓN Y MORAL CRISTIANAS. MOTIVOS QUE ADUCEN QUIENES PROFESAN OTRA RELIGIÓN PARA APARTARSE DEL CRISTIANISMO

Los más ancianos afirman que es por costumbre, “porque así nos enseñaron”. Los informantes de edad mediana afirman que “por convencimiento personal”. No existe nadie que profese otra religión. Antiguamente, “siempre había alguno que no iba a Misa”, siendo mal considerado por este hecho. La religiosidad de la gente se mide por su asistencia o no a Misa, que es el punto culminante, religiosamente hablando, de la comunidad. Así pues, los que no van a Misa son tachados de “ateos” , sin preocuparse en averiguar sus razones que, en general, se podrían resumir en su anticlericalismo y su despego de algo que fue para ellos represivo en su niñez.

27.- INFLUENCIAS DE ORDEN RELIGIOSO Y MORAL QUE SE RECIBEN DEL AMBIENTE SOCIAL

Los ancianos afirman que “antes había más respeto”, ya que el domingo era sagrado y nadie trabajaba; todo el mundo asistía a los diversos oficios religiosos y, en general, la gente vivía la religión de una manera directa, pues estaba continuamente presente en sus vidas. Sin embargo, alguno de los informantes ha expresado su desencanto con esta frase: “¡cómo nos han engañado!”. Actualmente, al perderse muchas de las costumbres de tipo religioso a la celebración de la Misa diaria, a la que cada vez acude menos gente, y a la Misa del domingo, que también menos afluencia que antaño.

28.- LA PRÁCTICA DE LA RELIGIÓN EN LAS DIFERENTES PROFESIONES

No existe diferencia por este hecho.

29.- CONSERVACIÓN DE LA RELIGIÓN POR BARRIOS Y SU RELACIÓN CON LAS VIAS DE COMUNICACIÓN

No existe diferencia por esto, ya que el único barrio alejado del pueblo, la Fábrica de Orbaiceta, tenía antiguamente su párroco y allí acudían también los habitantes de los caseríos. Actualmente es el párroco de Orbaiceta quien celebra allí la Misa de los domingos.

30.- PROPORCIÓN DE DEVOTOS, OBSERVANTES REGULARES E IRREGULARES, CONFORMISTAS Y CRISTIANOS SEPARADOS EN LA COMUNIDAD RELIGIOSA

Antiguamente, asistía el cien por cien de la población al oficio dominical, mientras que actualmente una generación de jóvenes de sexo masculino, entre los 20 y los 35 años, no asiste a Misa. Muchos hombres se limitan a “cumplir con la Pascua”, confesando y comulgando en esa fecha, mientras que el resto del año van a la iglesia, salvo a los funerales.

31.- INICIATIVAS POPULARES PARA LA CELEBRACIÓN DE FUNCIONES RELIGIOSAS

Se realizaban rogativas los tres días anteriores a la Ascensión:
-El primer día se iba al crucero situado en Barrakaldea
-El segundo día se iba al barrio de la Rochapea; concretamente hasta casa de Apat,
-El tercer día se iba hasta el Cementerio.

Su finalidad era que hubiera buenas cosechas y evitar las pedregadas. El día de San Marcos, tres días después de la Ascensión, se volvía a ir al crucero de Barrakaldea, según el informanye “para que salieran bien los axaxis” (“Aza txiki”, planta de berza negra que crece en semillero).

En cuanto al conjuro, se llamaba así a la práctica que se realizaba cuando venía una tormenta: se colocaban las campanas, y la gente que vivía cerca de la iglesia o que podía acudía, y el cura salía a la puerta de la iglesia con la estola, el hisopo, el agua bendita, la cruz y el libro. Se rezaba una oración y se echaba agua bendita a la nube, con la intención de alejarla, o por lo menos, de evitar la pedregada.

32.- ACTOS DE RELIGIÓN QUE SE CELEBRAN EN LOS HOGARES A DIARIO O ANTE LA AMENAZA DE ALGÚN PELIGRO

Se rezaban oraciones al acostarse y al levantarse. Había un aguabenditera en el marco de la puerta de la cocina, y por las noches, al ir a la cama, se cogía allí agua bendita y al santiguarse se decía una oración:

“Agua bendita a Dios consagrada,
Limpia mi cuerpo y salva mi alma”.

Cuando se acostaban, según un informante, recitaban una oración:

“Adorámoste Cristo, y bendecímoste,
Que por tu Santa Cruz redimiste al mindo”.

Después de esta oración, se recogía el crucifijo y se besaba, luego se llevaba a un ojo, luego al otro ojo, y se volvía a besar. Si no tenían crucifijo en ese momento, por estar fuera de casa por ejemplo, se besaban los dedos en forma de cruz y repetían el ritual.

Rezaban el Rosario en casa todos los días, pero sobre todo en Cuaresma y en octubre, mes del Rosario y también cuando había un muerto reciente en la casa.

En caso de tormenta, se encendía la vela bendecida en Jueves Santo y se rezaba a Santa Bárbara.

33.- PROMESAS A LOS SANTOS Y MOTIVOS POR LOS QUE SE HACEN

Antiguamente se hacían promesas a santos, cada uno al de su devoción particular. La razón fundamental era por enfermedad.

34.- OBSERVANCIA DE COSTUMBRES O RITOS ESPECIALES EN LA IGLESIA LOCAL

Todos los domingos se llevaban a misa un panecillo llamado “la ofrenda” o “la olada”. Se depositaban en un cesto situado en el pasillo de la iglesia y el cura bajaba a recogerlo. Quien tuviera un muerto reciente en la familia era el primero en echar el panecillo, También se llevaba cera, de las abejas de cada casa; se preparaba en largas mechas redondas enrolladas en un cesto especial de avellano, hecho a mano (Foto 8). En los funerales este cestillo se colocaba alrededor de la caja del muerto. Según un informante, antiguamente nunca entraban a la Iglesia la caja con el muerto, sino que estaba en la puerta mientras se celebraba el Funeral.

35.- CAMINOS ESPECIALES QUE CONDUZCAN DE LA CASA A LA IGLESIA

No existen caminos de este tipo.


36.- RESERVADO DE CADA CASA EN LA IGLESIA PARROQUIAL

Antiguamente, cada casa tenía su silla en la Iglesia. Los hombres se colocaban en la parte de delante de la Iglesia y se sentaban en bancos corridos; en la parte de atrás se situaban las mujeres en las sillas. Si alguna mujer no tenía silla, se sentaba en una postura llamada “a ttonttoriko” (arrodilladas y sentadas sobre los talones).

37.- INFLUENCIA DE LAS CREENCIAS RELIGIOSAS, VISIÓN DEL PORVENIR Y ESPERANZA EN LOS DIVERSOS ASPECTOS DE LA CULTURA

Los informantes no han sabido responder a esta pregunta.

38.- ROCES SOCIALES DEBIDOS A LA DIVERSIDAD DE RELIGIONES

No se conocen vecinos que profesen una religión distinta de la Católica.



FIESTAS

39.- FIESTAS MÁS IMPORTANTES DE LA LOCALIDAD

Las fiestas más importantes eran (y son) en San Pedro, el 29 de Junio. Duraban cuatro días y en ellos se juntaban las familias. Las fiestas se financiaban recogiendo algo de dinero por las casas, con ayuda del ayuntamiento y, el resto, lo aportaban los hombres jóvenes, pues las mujeres no pagaban. Antiguamente no había baile por la mañana ya que los músicos iban por las casas con las cuadrillas de jóvenes y el baile se ponía a la noche. 

En cuanto al baile del “ttun-ttun”, los instrumentos eran un tamboril cuyo sonido daba nombre al baile y un txistu.

“El víspera”, tres días antes de San Pedro y por la noche, los músicos daban una ronda por el pueblo.

El primer día y el segundo, los músicos iban a la iglesia y tocaban en la Misa; después iban a casa del cura a saludar y luego daban una ronda por el pueblo y terminaban con un baile en la plaza. A la hora de comer, los mozos les llevaban a comer a sus casas. Comían sopa de cocido de oveja, cabezuela (patas, intestinos y cabeza de cordero), carne cocida con tomate, asado de cordero, o de cabrito, fritada, pollo, y de postre arrozada, natillas o fruta. Después de comer, se jugaba al mus, y los músicos se echaban la siesta. Sobre las cinco volvía a abrirse el baile (siempre en la plaza) y hacia las siete merendaban. Después tocaban hasta las 10 y paraban para ir a cenar. Siempre se cenaba (y se cena) morcilla blanca con tomate. Después de cenar, había baile hasta las dos de la mañana.

El tercer día, el de San Pedro, es el más importante: después de la Misa Mayor, con la orquesta y el baile en la plaza, todo los jóvenes iban a comer a casa de la Mayordoma, que preparaba un cordero asado al gerrén (ensartado y asado a la brasa). Antes de comérselo, los mozos daban una ronda por el pueblo con el cordero en el gerrén (Foto 9). Después de comer, los mayordomos hacían las cuentas de fiestas y se elegían a los mayordomos del año siguiente.



El Mayordomo se encargaba de la organización de las fiestas durante el año que le correspondía, siempre por turno de edad. Había dos mayordomos y dos mayordomas, que durante todas las fiestas vestían, ellos con mandarras blancas y ellas con una banda sobre el pecho. Mientras que los mayordomos llevaban las cuentas, la mayordoma de más edad daba la comida del tercer día. Después de esa comida, y cuando salía al baile, el mayordomo repartía entre la gente que estaba en la plaza un rosco que llevaba colgando de una banda de colores que le cruzaba el pecho.

Siempre (y también actualmente) el tercero es el día de los casados, que suelen ir a bailar a la plaza. No se conoce que hubiera bertsolaris en todas las fiestas, aunque había muchos que improvisaban jotas.

El cuarto día la gente iba a trabajar por la mañana y por la tarde se hacía una merienda en la posada a la que llevaban un acordeonista.

Antiguamente, el baile de fiesta se hacía en las eras, situadas en el centro del pueblo. El baile, llamado “Ttun-ttun”, se hacía en círculo en el que alternaban mozos y mozas que bailaban al sol de un tamboril cuyo sonido da nombre al baile. El mayordomo llevaba una correa en la mano para mantener el orden del baile. Según un informante, este baile desapareció “cuando llegaron los clarinetes”, que luego dieron paso a las guitarras y los acordeones, hasta llegar a las actuales orquestas.  

40.- 42.- LAS COSTUMBRES DE HACER FOGATAS EN DETERMINADOS DÍAS

En las fiestas de San Pedro no se realizaban hogueras, pero sí en la víspera de San Juan. Se hacían fogatas en tres sitios distintos: Legarrea, Mendikoa y el centro, es decir, en los tres barrios. Antiguamente, era obligatorio hacerlas fuera del pueblo pues peligraban los tejados de tablilla.

Se quemaban fajos de “hierbas buenas de San Juan”; saúco, mirula, avellano, con los que hacían ramos que se adornaban también con rosas. Cada año, los fajos que se quemaban eran los bendecidos el día de San Juan del año anterior y guardados durante todo el año en el desván.

En esta fecha, los mozos saltaban las hogueras y jugaban alrededor del fuego.
También el día de Sábado Santo se hacían hogueras en la puerta de la Iglesia. Las fogatas se prendían por la mañana y en ellas se quemaban los ramos bendecidos el Domingo de Ramos de ese mismo año, y que habían estado guardados en la torre. Cada uno guardaba un tizón de esa hoguera para llevarlo a su casa. Según un informante, el tizón se paseaba por toda la casa y luego se ponía en el fuego para encenderlo.

41.- QUEMA DE FANTOCHES

Solamente en los años 70 de este siglo se adquirió la costumbre (mantenida muy pocos años) de quemar un muñeco el último día de carnavales, seguramente por influencia del Carnaval de Lanz.

43.- CORTEJOS NOCTURNOS CON ANTORCHAS Y FAROLES

No se realizan. 



sábado, 7 de enero de 2017

La Canción de Roland (24/34)

 2.- La Embajada
3.- Ganelón y Blancandrín
4.-La traición de Ganelón
5.-El sueño de Carlomagno
6.-Roldán y los Doce Pares
7.-Marsil y sus aliados
8.-Roldán y Oliveros
9.- El Combate
10.- Los últimos combates
11.- Mueren los capitanes de Roldán
12.- El Olifante de Roldán
13.- La muerte de Oliveros
14.- La derrota de los infieles
15.- La peña de Roldán
16.- La muerte de Roldán
17.- La victoria de Carlomagno
18.- La visión
19.- La congoja del Rey Marsil
20.- El Emir Baligan
21.- Marsil recibe ayuda
22.- Marsil y Baligán
23.- Roncesvalles


24.- El ejército de Carlomagno

El emperador había dado las órdenes oportunas. Los dos primeros cuerpos del ejército estaban compuestos por franceses. Luego se formó el tercero. Estaba integrado por los vasallos de Baviera en número de veinte mil. Eran todos muy valientes y jamás cederían un palmo de terreno. Carlos los tenía en mucha estima por sus excepcionales cualidades. Al frente de ellos se puso Ogier el danés.

Se habían establecido ya tres cuerpos del ejército. El duque Naimón formó el cuarto con los barones alemanes en número de veinte mil. Tenían buen armamento y excelentes corceles. Eran bravos hasta la temeridad. Jamás huirían del campo de batalla. Germán, duque de Tracia, era su esforzado y valeroso capitán, incapaz de cometer una cobardía. 

El quinto cuerpo del ejército lo formaron el duque Naimón y el conde Jocerán con los normandos. Debían ser unos veinte mil. Disponían de buenos caballos y magníficas armas. Morirían todos antes de rendirse. No hubo jamás mejor gente en el combate. Su jefe era Ricardo el Viejo, muy diestro en la lanza. 

El sexto cuerpo del ejército lo formaron los bretones. Había en él unos treinta mil caballeros, que cabalgaban con marcial apostura, enhiesta la lanza y el gonfalón al viento. Los mandaba Eudes. 

El emperador llamó al conde Nevelón, a Tibaldo de Reims y a Otón y les ordenó:
-Os confío el honor de mandar a estos hombres. ¡Victoria o muerte!. 

El emperador tenía formados seis cuerpos del ejército. Luego ordenó al duque Naimón formar el séptimo. Lo integraron poitevinos y barones de Auvernia en un número de unos cuarenta mil. Poseían excelentes corceles y sus armas eran magníficas. Carlos los bendijo con su mano derecha, Jocerán y Gaucelmo serían sus jefes. 

El duque Naimón formó después el octavo cuerpo con flamencos y barones de Frisia. Eran unos cuarenta mil. Donde ellos estuvieran la lucha no cedería jamás. 

El rey Carlos se alegró extraordinariamente al ver su marcial apostura y exclamó dirigiéndose al duque Naimón:
-Nada tenemos que temer del enemigo. Nuestros hombres sabrán alcanzar la victoria. Reinalte y Aimón de Galacia serían los jefes del octavo cuerpo de ejército. 


Naimón y Jocerán formaron entonces el noveno cuerpo. Eran todos loreneses y borgoñones en número de cincuenta mil. Llevaban buenos corceles y fuertes lanzas de asta corta. Si los árabes presentaban combate no podrían vencerlos. Su jefe sería Terrín, duque de Argonia. 

El décimo cuerpo de ejército lo formaban franceses. Eran unos cien mil, los mejores capitanes de Carlos, de gallarda apostura, fiero aspecto y barbas blancas. 

Todos ellos iban vestidos con cotas y lorigas de doble tejido de mallas y llevaban espadas francesas y españolas. Sus labrados escudos ostentaban diversos emblemas. 

Montaron a caballo y prorrumpieron en gritos de combate: 
-¡Montjoie! ¡Victoria o muerte! ¡Roldán y Roncesvalles! 

Carlomagno iba con ellos. Godofredo de Anjou llevaba el oriflama que había pertenecido a San Pedro y se llamaba por eso Romano. Ahora le llamaban Montjoie. 

El emperador descendió de su caballo, se postró sobre la verde hierba con el rostro pegado a la tierra. Luego volvió su rostro hacia el sol levante y fervorosamente rogó a Dios:
-¡Ayúdame, Padre Santo, tú que todo lo puedes, Dios omnipotente que salvaste a Jonás de la ballena, que perdonaste al rey de Nínive, que libraste a Daniel de los leones; que tu amor nos asista en este día en que vamos a luchar contra los infieles que no creen en ti! Concédeme la victoria, si así te place. 

Cuando terminó su plegaria el rey se levantó del suelo y se santiguó. Luego montó en su rápido corcel, sostenido por Naimón y Jocerán. El emperador tomó su escudo y la aguda lanza, su cuerpo era noble, gentil y de bella prestancia. Su rostro era firme y claro. 

El emperador cabalgaba erguido sobre los estribos. Le seguían todos los franceses anhelantes de victoria. Por todas partes se oían los clarines de los guerreros que anunciaban el inminente combate. Pero el olifante que perteneció a Roldán se oía más alto que todos los clarines, era el presagio de la victoria, porque inflamaba el ánimo de todos los franceses que no olvidaban a Roldán. 

El sonido del olifante impresionó grandemente al emperador que no pudo contener el llanto. Los barones que iban a su lado también se sintieron profundamente afligidos. 

El emperador cabalgaba muy gentilmente. Por encima de la loriga, sobre su pecho, flotaba su barba. Los cien mil franceses cabalgaban también con aire animoso, dispuestos a la lucha. 

El ejército de Carlos cruzó los montes y las alturas rocosas, los profundos valles y los angostos desfiladeros. Salieron pronto de los puertos y de las tierras sin cultivo. Penetraron en la comarca de España y se establecieron en medio de una llanura. 

lunes, 2 de enero de 2017

Solomillo con salsa de uvas

¡Feliz año 2017! ¿Os sobraron algunas uvas de la nochevieja? a mí si pero he descubierto una receta estupenda para tomarlas de una manera diferente... en salsa y acompañando a un riquísimo solomillo de cerdo cocinado al horno. 




Solomillo con salsa de uvas

Ingredientes (Para 4 personas)

-Un solomillo de cerdo que pese un Kg aproximadamente.
-4 patatas medianas
-1 cebolla grande
-1 vaso de vino blanco o brandy
-1 vaso de agua
-Una pastilla de caldo de carne o un vaso de caldo de carne casero
-Pimienta negra, sal
-Aceite de oliva virgen

Para la salsa de uvas

-36 uvas
-4 cucharadas grandes de azúcar
-1 vaso de vino blanco (dulce o semiseco)

Antes de empezar con la receta deberemos empezar macerando las uvas, ya que estas han de reposar durante un par de horas antes de empezar a cocinar.
Pelamos las uvas y les quitamos las pepitas, las troceamos y las dejamos en un cuenco bien mezcladas con dos cucharadas de azúcar.
Pasadas las dos horas veremos que las uvas han soltado bastante agua y las pasaremos, con su jugo, a una cazuela que calentaremos a fuego medio con el resto del azúcar y el vaso de vino blanco, removiendo de vez en cuando para que no se pegue. Bajaremos el fuego y con ayuda de un tenedor o la batidora provocaremos que las uvas se deshagan completamente. Apagamos el fuego y dejamos reducir la salsa con el calor residual mientras preparamos nuestro solomillo.

Si fuese necesario, retiraremos los pequeños restos de grasa que tenga el solomillo que hayamos comprado y lo salpimentamos por todos los lados.

Precalentamos el horno a 180º mientras pelamos y cortamos las patatas en láminas de dos cms de grosor. En la bandeja que vayamos a cocinar el solomillo echaremos el aceite de oliva extendiéndolo por toda su superficie.

Ponemos una cama con las patatas laminadas y sobre estas la cebolla bien troceada, cubriéndolo todo con un poco de sal, por último, sobre ellas, irá el solomillo en la parte central. 
Antes de meterlo al horno, lo regaremos con el vino blanco o el brandy y añadiremos la pastilla de carne (previamente disuelta en agua) o el vaso de caldo de carne casero.

El horno ya habrá alcanzado los 180º y será el momento de meter la bandeja y hornear nuestro solomillo unos 45 minutos, antes de sacarlo no estará de más pincharlo para comprobar que su centro ya se ha cocinado.

Serviremos bien caliente, acompañando con la salsa de uvas en una salsera aparte, veréis como la mezcla de sabores lo hace un plato ideal para empezar el año 2017 con buen pie.

:) 

Ya me contaréis.  

jueves, 29 de diciembre de 2016

Etnografía de Orbaizeta (Parte 2 de 4)

ETNOGRAFÍA DE ORBAICETA (Parte 2 de 4)
POR Mª CARMEN MUNARRIZ ELIZONDO 


CULTURIZACIÓN

1.- CUIDADO, ALIMENTACIÓN Y ENSEÑANZA DE LOS NIÑOS

Generalmente, eran las madres las que se encargaban de los niños aunque, cuando iban al campo, se encargaban las abuelas en el caso de que las hubiera y sino, las tías solteras que todavía estaban en casa. Actualmente, continúa esta costumbre, aunque hay familias que viven aisladas del resto del clan.

2.- APRENDIZAJE DE LA LENGUA

Por las informaciones recibidas, se les enseña a decir: “aita, ama, agua, leche, etc”. Sobre todo, cosas sencillas al principio y luego alguna oración y a santiguar. Entre estas oraciones: “Jesusisto de mi vida”, “Bendita sea tu pureza” y el “Padrenuestro”.

3.- INSPIRACIÓN DE SENTIMIENTOS DE REPULSA

Tanto antes como ahora, se les decía: “Pum, pum”, para que tuvieran cuidado con las escaleras; “¡Ixi!”, para que tuvieran cuidado con el fuego; “Kaka da hori” para que no se llevaran nada malo a la boca, o sino “Gaiztoa da” “Es malo”. También se les decía “Ez da ukitzen hori” (“eso no se toca”); “Rtxitela hora fan, pekatua da hor pasatzea” (Batua: “Ez zaitezkela hora joan, pekatua da hortik pasatzea”. Castellano: “No vayas ahí, es pecado pasar por ahí”). Se les decía también que no debían jugar con el fuego porque se iban a mear. Todas estas cosas se acompañaban con gestos de pegar y se les asustaba diciéndoles: “que viene el kokón”, “que viene el guau guau”, “que viene la bruja”, “que viene el Sacamantecas”. A los que fueron niños después de la guerra, se les asustaba con los mendigos, pues había muchos de ellos que pedían por las puertas.

4.- INICIACIÓN DE LOS SENTIMIENTOS DE AMOR Y CARIÑO

Se les enseñaba a obedecer a los padres y a los mayores, se les decía que tenían que querer a sus hermanos, se les enseñaba a besar a sus hermanos y a sus padres: “Eman da xoxu apa anaiaria” (Batua: “Eman ezaiozu apa anaiari”. Castellano: “Dale beso a tu hermano”). Se les enseñaba a pasar la mano por la cara de la madre; actualmente se hace lo mismo.

A los niños, según los informantes, se les habla en zuka, pero suavizado y cariñosos por medio de la palatalización. Actualmente se les enseña a hablar en “tú” en castellano, aunque hay ejemplos de hijos que hablan de “usted” a sus padres.

5.- REPRESIÓN DE LOS INSTINTOS

Se les dice “Eso no se toca” (“Ez da ukitzen hori”), “eso es caca”, “eso es pecado”, “eso no se dice”. Actualmente se sigue haciendo así.

6.- LECTURA Y ESCRITURA

Todos los informantes han respondido que les enseñaban a leer y escribir en su casa.

7.- 8.- INSTRUCCIÓN RELIGIOSA Y MORAL Y COSTUMBRES RELIGIOSAS Y MORALES DE LA FAMILIA

Estas preguntas pueden agruparse en una, puesto que, según los informantes, todos los niños participan desde pequeños en las prácticas religiosas de la familia.

De niños se les enseñaba a santiguarse, el Padrenuestro, el Ave Maria, el Gloria, el “Jesusito de mi vida”, “Bendita sea tu pureza”, etc. Se les daba a los niños –siempre según los informantes- las enseñanzas de los mandamientos. Tenían que decir “Ave María Purísima” siempre que volvían de la escuela y también tenían que decírselo al cura cuando le veían por la calle, a la vez que le besaban el anillo. Tenían que rezar al levantarse y al acostarse. Tenían que bendecir la mesa, ir a Misa y al Rosario todos los días, así como al Catecismo. Las niñas llevaban mantillas a Misa y al Rosario. Se rezaba el Rosario todos los días en casa, por lo menos en octubre, que es el mes del Rosario. El Angelus se tocaba tres veces al día: al amanecer, al mediodía y al anochecer. En casa, el Angelus se rezaba al mediodía y a la noche, cuando se oían las campanas. Si se oían en el campo, había que dejar el trabajo y rezar. Todos los domingos, tenían que ir a Misa primera o Mayor. La Misa primera era a las siete de la mañana en invierno y a punto del amanecer en verano. Los domingos por la tarde iban a las Vísperas y al Rosario. 

Los domingos no se trabajaba y, hasta hace pocos años, estaba mal visto que se tendiera la ropa para secar, por ejemplo, por ser señal de que se había hecho un trabajo en domingo. Otra práctica religiosa común hasta hace pocos años era que, cuando había un difunto, iba todo el pueblo a rezar el Rosario a casa del difunto y delante de él, Rosario que –en general- era rezado por los niños. En cuanto a los símbolos religiosos, según los informantes “la gente pudiente” tenía el Sagrado Corazón sedente y además se tenían crucifijos, rosarios y cuadros de santos: Angel de la guarda, Virgen con el Niño, San Antonio, el Santo Cristo, medallas, estampas, libros de Misa, etc. 

Además de esto, había una imagen de la Sagrada Familia que se llevaba una semana a cada casa. En caso de que en una casa hubiese un enfermo, se dejaba allí todo el tiempo que hiciese falta.

También había en las casas un trozo de pan bendecido el día de San Blas, que servía para el mal de garganta, la vela bendecida del Jueves Santo, un ramo bendecido que se ponía en las ventanas o en las puertas y que servía para evitar el rayo.

9.- TRABAJOS EN QUE SE INICIAN LOS HIJOS

Los más habituales eran traer leñas para el fuego, traer agua cuando no había agua corriente, hacer los recados (los de la segunda generación hacían recados a las vecinas por un trozo de pan o un trozo de chocolate; los de la tercera generación, lo hacíamos por una peseta), lavar pañuelos las niñas, poner la mesa, recogerla, secar los cubiertos, ir al campo con el ganado. Cuando eran un poco mayores, iban delante de las vacas o de los bueyes en el campo, o picando el surco con la azada.

Algunos de estos trabajos ya no se conocen en la actualidad.

10.- SANCIONES

Según los informantes, les pegaban con la mano, con la zapatilla, con una rama, con el látigo que se tenía para los hatos, se les ponía de rodillas, se les hortigaba, etc. En general, eran las madres quienes aplicaban estos castigos y su motivación era “si se lo merecían”.

ESCUELA

11.- ESCUELAS Y POBLACIÓN ESCOLAR

Había una escuela unitaria para niños y niñas (Foto 6). En el barrio de la Fábrica había otra. Después de la guerra hubo una separación de sexos, poniendo una escuela para niñas con una maestra y otra para niños con un maestro.

Actualmente vuelve a ser unitaria.

La población escolar era entre 40 y 60 niños y niñas, antes de la guerra, y ha ido descendiendo hasta llegar a los ocho niños actuales.

12.- INICIACIÓN DE LOS ESTUDIOS

Antiguamente, como ahora, se empezaba a los seis años.

13.- ENSEÑANZAS QUE SE IMPARTEN

Antiguamente, en la escuela aprendían a leer, escribir y “las cuentas”. Más tarde, aprendían las cuatro reglas, la raíz cuadrada y cúbica, problemas de interés simple y compuesto, gramática, historia sagrada, historia de España, la Enciclopedia, dictados, quebrados, etc.

El horario de clase era, antiguamente, de las 8 a las 12 y de 2 a 4. Más tarde era de 10 a 1 y de 3 a 5, igual que ahora.

Tenían libre los jueves por la tarde y clase los sábados por la maána. Las vacaciones eran en Navidad, Semana Santa, verano y Carnavales. Después de la guerra, se suprimieron las vacaciones de Carnaval.


Los informantes más ancianos afirman que dejaban la escuela a los 12 años, aunque esto dependía de las necesidades de casa: si necesitaban al niño para trabajar, lo sacaban de la escuela aunque no tuviera la edad. Había clase por la noche, en el invierno, para los niños que de día trabajaban. Posteriormente los niños salían de la escuela a los 14 años, aunque también la dejaban antes si no podían por el trabajo.

14.- LA EDUCACIÓN EN FUNCIÓN DE LOS SEXOS

Se les enseñaba las mismas materias a niños y niñas, salvo que las niñas aprendían labor por las tardes. Al principio, solamente se les enseñaba labor un día a la semana y después, todas las tardes.

15.- PROCEDENCIA DE LOS MAESTROS

No se recuerdan.

16.- 17.- LENGUA VERNÁCULA

Las enseñanzas se impartían en castellano. Todos los niños sabían euskera aprendido en sus casas, y más tarde aprendían el castellano en la escuela, hablándolo entre ellos, como si fuera un juego. Posteriormente, se fue perdiendo el euskera, aunque en la actualidad hay niños que lo vuelven a hablar por estudiar en ikastolas y, si no lo hacen con sus padres, practican con sus abuelos.

No existieron problemas de bilingüismo hasta los años 60.

18.- ORIENTACIONES RELIGIOSO-MORALES

Los niños tenían que decir “Ave María Purísima” al llegar a la escuela, y rezaban antes de empezar la clase. Cuando terminaban la clase tenían media hora de “doctrina” o Catecismo. Tenían que ir a Misa y al Rosario, y el maestro solía ir con ellos y vigilaba para que no faltara ninguno.

19.- SANCIONES


Les pegaban, les ponían de rodillas con los brazos en cruz y con libros en las manos, les castigaban sin comer, les echaban de la escuela, los ponían en un rincón mirando a la pared, les sacaban al pasillo, y les pegaban con una vara en las manos y en la espalda. 

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