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miércoles, 8 de mayo de 2019

Abaurrea Alta en la revista The New Ethnography (3/3)

Bueno, hoy miércoles acabo la serie de entradas dedicadas al artículo que escribí para la revista The New Etnhography - Etnografía Nowa. Si te perdiste el comienzo aquí te dejo los enlaces a las partes que ya pudiste leer en este blog.

Abaurrea Alta en la revista The New Ethnography (1/3)
Abaurrea Alta en la revista The New Ethnography (2/3)

Y ahora continuamos nuestro viaje etnográfico por este bonito pueblo...

Algunas casas de Abaurrea Alta - Abaurregaina


     Una vez que la casa desaparece, el solar donde ésta se levantaba mantiene el nombre de la casa desaparecida bajo la denominación de Etxakunze o Solar de Casa. Gracias a la transmisión oral de cuáles son estos Etxakunzes sabemos el lugar exacto en dónde se levantaban casas hoy desaparecidas. (Etxakunces de Remondeguizar, Anttón, Lureta, SanchoLuz, Martiribar en Abaurrea Alta). Generalmente el nombre de las casas se mantiene aunque es posible que se acorte con el tiempo o evolucione ligeramente con el lenguaje (Lizalde – Elizalde, García Celay – GarCelay, Chorrota – Chorroca, Martiribar – Mattuar), caso excepcional sería el de la Casa Berria Baja, que pasa a llamarse Casa Sargento en 1766 por ser el mote que recibe GregorioBerria.

     Cuando la casa se traslada y sus propietarios se mudan a otro hogar conservándose la vieja en pie recibe su nombre seguido de –zar, apelativo de viejo (casas Orbarazar, Enecoizar, Urrutiazar, Luretazar en Abaurrea Alta)

     Los nombres de los campos, montes y caminos también derivan en su mayoría de características orográficas (Mendizorroz, Elkondozki bizkar), botánicas (Ezpelondo, Baguandibidea Aginaga,) , geográficas (BideBidea, Ermitalde, Iturron..) vinculados al de nombre de persona y apellidos (Anchondoa, Otsogaina, Otsoportilu, Borda de Garate, Borda de Mendialde), o relativa a su uso de explotación (Zamalkorles, Cerealde, La Casa Quemada, Kisulabexar, Gariapea..)

     Llama la atención la multitud de toponimia relacionada con el término Castillo o Gaztelu, quizás la única herencia que nos quede del tiempo de Teobaldo I y su Castillo Nuevo. Cercanos al corazón urbano de Abaurrea Alta en la actualidad encontramos GazteluTxippi, GazteluAndia, GazteluZabala, GazteluArtea, GazteluZar, GazteluBerri.. (Castillo pequeño, castillo grande, castillo amplio, entre castillos, castillo viejo y castillo nuevo)  

     Además, en el término de Abaurrea Alta encontramos varios lugares relacionados con leyendas de brujas y mendilamias como son SorginZubi, Mauletxe, o la ermita Santa Engracia hoy desaparecida en Abaurrea Baja…

     El caso de Mauletxe nos atañe, pues se trata de una cueva en el corazón del monte San Miguel de Abaurrea Alta, muy próxima a la Ermita y al término conocido como “GazteluZabala”, es una leyenda que se ha mantenido viva hasta el día de hoy gracias a la transmisión oral. Es una cueva cercana a la “Peña de San Miguel o La Peña de Mauletxe”, mirador natural hacia el valle de Aézcoa y algo alejada del núcleo urbano.

     “En la cueva de Mauletxe vivía una bruja, la bruja recibía el apodo cariñoso de los vecinos del pueblo que la llamaban Mala Leche, aunque seguramente a la bruja este apodo la pondría furiosa, era una bruja de buen corazón pero de mal genio, así que decidía apartarse del pueblo y vivir en la cueva. Los vecinos de Abaurrea Alta y Baja acudían a pedirle ayuda y recibían ungüentos y pomadas para sanar, sobre todo, afecciones cutáneas. La bruja de Mauletxe recogía las plantas silvestres del monte San Miguel y hacía de boticaria y curandera.
     Un día, la bruja se sentía sola y adoptó una niña. La niña aprendió los quehaceres de bruja y fue educada para mantener la distancia con los aldeanos. Pero la niña creció. Y acabó enamorándose de un mozo. Y su madre le hizo elegir, “o el o yo”. Y ella decidió y se fugó con el novio.
     La bruja se despertó una noche y no escuchó la respiración de su hija durmiendo en la cueva. Salió a buscarla y directamente se asomó a la Peña, desde allí vio las teas que llevaban la pareja que se alejaba a caballo, y se despeñó. Desde entonces su espíritu vuelve a media noche todos los días para ver si su hija ha vuelto a casa.
     La versión infantil dice que la bruja “no se despeñó”, se fue volando en su escoba o bajó a buscarla por un camino que hay junto a la peña y baja un tanto escarpado.”

     Sabemos que algunos templos se erigen para sacralizar un terreno que ya es sagrado para la población pagana. Este podría ser el origen de la Ermita de San Miguel.



Cruceros

     Hay constancia de al menos tres cruceros de camino en el término municipal de Abaurrea Alta, dos de los cuales se conservan parcialmente. Uno de ellos fue restaurado y reubicado en un lugar próximo y los restos de otro aparecieron hace más de medio siglo al hacer un pequeño desmonte junto a Casa Gracián (también conocida como Casa del Herrero y antes de ello Casa Porquera)    

Otras Piedras Singulares


  
   Cercana a Abaurrea, se encuentra en el término Argibel una piedra o peña peculiar que podría bien servir de referencia visual para un punto de reunión desde tiempos inmemoriales. Se la conoce como “La peña de los huevos” porque la transmisión oral nos cuenta que los de Garayoa y los de Abaurrea Baja intentaron derribarla, en cierta ocasión, tirándole huevos.

     Junto a las estelas y demás piedras que se guardan en la actualidad en el almacén municipal nos llama sobradamente la atención lo que se intuye como un fragmento de estela por ajustarse a la descripción que Mathieu (1975) hace de la Piedra Errante de Abaurrea Alta
     Sin duda Eugeniusz Frankowski (1920, p11) hubiese disfrutado de ser cierta la hipótesis que el escritor hace situando esta curiosa estela que tiene una forma humana labrada al mismo nivel que las xaonas de las cuales nos habla el etnógrafo polaco.  


Piedras de fachada

Dentro de este grupo se incluirían los dinteles, dovelas, cartuchos y escudos de las casas. Más de 130 piezas en todo el Valle de Aézcoa de las cuales 105 merecen atención especial. (Colomo, K. 2018) Colomo nos dice sobre la evolución de símbolos y figuraciones en base a su cronología:

“[…] Cronologicamente, la mayoría de piedras de fachada labradas aparecen en el S.XIX, desde 1763 hasta 1889, en general su uso es más tardío que en el resto de Navarra que suele ser mayoritario en el S.XVIII […] En general la figura central es la imagen heráldica del árbol-cruz con el jabalí, que estructura las composiciones, homogeneiza el valle y le da personalidad desde el S. XVI al XVIII en todos los elementos decorativos de dovelas, dinteles y cartuchos. El resto de elementos son más comunes a otros lugares y van entrando en la decoración según cronología.[…] Predominan el cartucho y dovela aunque aparecen algunos modelos de tradición anterior, en general, la epigrafía ha ganado espacio a la decoración. Elementos decorativos como la hexapétala o la estrella entran en escena, algunos nuevos como las comas, las cruces de paté y las cruces de calvario lo habían hecho el siglo pasado. Las custodias, velas, corazones aparecen como novedad y otros elementos geométricos que recuerdan a las decoraciones fitomorfas. En alguna ocasión, aunque escasa, todavía aparecen modelos de siglos anteriores como el árbol y el jabalí, incluso el primero con cruz. El euskera aparece en su forma dialectal en un cartucho de Garralda. En el S.XX El jabalí y el árbol quedan solos, la cruz va desapareciendo del árbol. Probablemente es el siglo de los escudos heráldicos que aparecen. Se mantienen algunas estructuras del S. XIX como las líneas con escritura y figura central o el árbol cruz que prácticamente desaparece. También en el S. XX aparece el lauburu o cruz hecha de vírgulas, y la cruz de pie de calvario que a veces muestra figuras geométricas como hexapétalas en los cantones inferiores.[…]”

Si quieres conocer más sobre las Estelas de Abaurrea Alta, su significado y comparación con otras estelas navarras, te recomiendo que vengas al Museo de Estelas - Hilarriak, un museo-cementerio-laberinto único en el mundo. 

Estelas Discoideas
   
  Son 74 estelas discoideas halladas en el Valle de Aézcoa (Ibáñez, N.T, 2018): 36 pertenecen al pueblo de Abaurrea Alta, 3 a Abaurrea Baja, 3 a Arive, 20 a Garayoa, 8 a Garralda y 4 a Orbaiceta. Hasta la fecha no hemos localizado estelas en los restantes pueblos del Valle de Aézcoa (Aria, Iriberri y Orbara).
5 de las estelas tienen protuberancias o mamelones en el canto del disco.

     Los motivos más repetidos son cruces griegas inscritas en un círculo con líneas en zigzag, lo que comúnmente llamamos, cruz astralizada que se ve en 7 estelas de Abaurrea Alta y en 9 estelas del resto de pueblos del valle, seguido de la pentalfa o estrella de cinco puntas como motivo principal, 3 Estelas de Abaurrea Alta y 7 en el resto de pueblos, en 9 de las 10 estelas aparece la pentalfa combinada con bolas aunque cambian la posición de las mismas y la técnica empleada (relieve o inscultura), también aparecerá de manera generalizada la pentalfa como motivo secundario en las estelas estudiadas. La Hexapétala o flor de seis pétalos aparece como motivo principal en 8 estelas de Abaurrea Alta y en 4 del resto del valle, empleándose de manera generalizada como motivo secundario en prácticamente todas las estelas estudiadas. Otros motivos recurrentes son las letras IHS, las tres cruces latinas biseladas de calvario, en menor número encontramos figuras humanas (en 4 caras de estelas de Abaurrea Alta), herramientas de oficio (5 caras de Estelas en el valle de Aézkoa, 4 de ellas en Abaurrea Alta) o epigrafía (2 estelas en Aézkoa), cruces de diferentes formas (bilobulada, flordelisada, patada, potenzada, resuelta mediante figuras acorazonadas…)



Su tiponometría media en centímetros es la siguiente

Estelas de Abaurrea Alta : Altura Total 72,05, Diámetro de Disco 34,47, Anchura de Cuello 18,1, Anchura del Pie 19,94, Anchura Base 21,33, Espesor del Disco 12,31, Espesor Cuello 11,8, Espesor Pie 12,4, Espesor Base 10,83. Relación Altura-Diámetro 2,1, Relación Diámetro-Grosor 2,89,  Relación Diámetro-Anchura Cuello 1,98, Relación Anchura Cuello-Espesor del disco 1,48

Estelas de Abaurrea Baja: Altura Total 43,75, Diámetro de Disco 30,67, Anchura de Cuello 16,33, Anchura del Pie 20, Anchura de la Base 20, Espesor del Disco 13,17, Espesor Cuello 12, Espesor Pie 13, Espesor Base 13. Relación Altura-Diámetro 1,49, Relación Diámetro-Grosor 2,45,  Relación Diámetro-Anchura Cuello 1,88, Relación Anchura Cuello-Espesor del disco 1,27

Estelas de Aribe: Altura Total 74 Diámetro de Disco 38,83, Anchura de Cuello 21,67, Anchura del Pie 24,25, Anchura de la Base NS, Espesor del Disco 12,5, Espesor Cuello 13,75, Espesor Pie 13,5, Espesor Base NS. Relación Altura-Diámetro 1,7, Relación Diámetro-Grosor 3,18,  Relación Diámetro-Anchura Cuello 1,79, Relación Anchura Cuello-Espesor del disco 1,79

Estelas de Garayoa: Altura Total 58,75 Diámetro de Disco 36,18, Anchura de Cuello 17,39, Anchura del Pie 20,58, Anchura de la Base NS, Espesor del Disco 12,58, Espesor Cuello 13,22, Espesor Pie 14, Espesor Base NS. Relación Altura-Diámetro 1,66, Relación Diámetro-Grosor 3,  Relación Diámetro-Anchura Cuello 2,12, Relación Anchura Cuello-Espesor del disco 1,34

Estelas de Orbaiceta: Altura Total 71,5 Diámetro de Disco 34, Anchura de Cuello 18, Anchura del Pie 21,75, Anchura de la Base 21,75, Espesor del Disco 12,5 Espesor Cuello 13,36, Espesor Pie 12,13, Espesor Base 12,13. Relación Altura-Diámetro 1,76, Relación Diámetro-Grosor 2,77,  Relación Diámetro-Anchura Cuello 1,95, Relación Anchura Cuello-Espesor del disco 1,4.

    Frankowski hubiese conocido los 3 cruceros, el lavadero, las numerosas fuentes repartidas por el pueblo, los pozos, los hornos de cal, al menos uno de los hórreos existentes en el pueblo, La Ermita de San Miguel con actividad (bajo el cuidado de una ermitaña), los molinos harineros de Abaurrea , los hornos de pan, el nevero, las estelas… Sin duda la riqueza patrimonial de este pueblo hubiese sorprendido al etnógrafo. 



Bibliografía y notas

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CASTRO MONTOYA. J, (2015) “La cantera molera de Xudran en Abaurrea Alta, Navarra” Molinum 49 pp. 13-18
COLOMO CASTRO, K. (2018) “Piedras de fachada del Valle de Aezkoa” Piedras Familiares del Valle de Aezkoa, Museo de Estelas de Abaurrea Alta
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BIBLIOGRAFÍA COMPLEMENTARIA
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ZARRABEITIA MIÑAUR, P. (2013) Estelas discoidales de Euskal Herria, Pamiela Ed.

AGN, Documentación del Archivo General de Navarra
1 AGN Documentos Caja 124 n2.2, Caja 111 n2.35, n 10.35 y n9.27)
2 AGN Documentos Caja 137 n21.3)
3 AGN 009625, 096003
4 AGN 089263
5 AGN 143386
6 AGN 143396, AGN 128159
7 AGN 148302, AGN 028670
8 AGN 15834
9 AGN 009550, AGN 088113, AGN 058538, AGN 189717
10 AGN 199650, AGN 074131, AGN 091130, AGN 109845
11 AGN 152871
12 AGN 119742, AGN 052398
13 AGN 161063
14 AGN 162538
15 AGN 040213, AGN122308,
16 AGN 030022, AGN 164526, AGN 203265, AGN 094493
17 En el año 1543 encontramos un documento en el que se dice que Pedro de Abaurrea es hermano de Juan de Iribarren, en AGN 009210
18 AGN 124772
19 AGN 136154
20 AGN 125420, AGN 196373
21 AGN 153049, AGN 032329, AGN 155000
22 AGN 032329, AGN 091708, AGN 115266
23 AGN 109845
24 AGN 094415, AGN 094044, AGN 014742, AGN116356, AGN 157819
25 AGN AP_BONAPARTE N41
26 AGN 141742
27 AGN 157457

28 AGN 196373, AGN 094811, AGN 173586

miércoles, 1 de mayo de 2019

Abaurrea Alta en la revista The New Ethnography (2/3)

Hola, aquí tienes la continuación del artículo que una servidora escribió para la revista Etnografia nowa - The New Ethnography sobre la historia y algunas particularidades etnográficas del pueblo de Abaurrea Alta (y de rebote, del valle de Aezkoa). 

Si quieres empezar por el principio puedes echarle un vistazo a la primera parte aquí. 



Edad Moderna (S.XVI – S. XVIII)

     En 1507 ya existían acuerdos faceros sobre la selva de Irati, en 1536 entre Aezcoa y Soule. Dice Guillen (1955) “Los acuerdos de aprovechamiento de pastos […] acabaron haciendo de las facerías una figura jurídica primaria creando numerosos conciertos que ligaban entre sí a los valles, a los pueblos y a los monasterios.” Estos acuerdos faceros siguen vigentes gracias a que contemplan el concertar tratados de facería complementarios quincenalmente. La de Aezcoa – Cice es una de las pocas facerías del Pirineo que mantiene su carácter práctico gracias a las constantes renovaciones y ampliaciones.

     En el S.XVI existen acuerdos faceros entre los diferentes municipios del valle y territorios fronterizos. Son frecuentes las disputas por aprovechamiento de hierbas y los prendamientos indebidos de ganado, también conflictos de otras índoles entre municipios o entre municipios y la Junta del Valle.  Los pueblos se rigen mediante un fiscal, vecinos jurados y regidores20 que pueden actuar sobre cuestiones civiles, también se nombran fiscales suplentes, además, cada pueblo tiene su almirante de guerra. De manera complementaria, están los diputados y alcaldes21 perpetuos del valle (lo que hoy sería “La Junta del Valle de Aézcoa”), así como el almirante del valle7. Existían los cargos de Notario8, Beneficiado de Parroquia9, Escribano Real10 ,Presbitero11..

     En la segunda mitad del S.XVI y durante el S.XVII hay un auge de la industria molinera contabilizándose al menos 3 molinos en las dos Abaurreas3  y otros tantos en municipios limítrofes como Jaurrieta, Arive, Aria4, Garayoa, Garralda19, Oroz-Betelu… Estos molinos serán arrendados frecuentemente y su gestión será motivo de disputas27. En este contexto encontraríamos la cantera molienda de Xaudran de Abaurrea Alta (Castro Montoya, J 2015). En el S XVII dos aezkoanos arrendarán la herrería de Oroz-Betelu16


     También abundan los hornos de cal, kisulabe o caleras, al menos tres de ellos localizados en Abaurrea Alta (Estagua5, Butzarri y Kixulabexar). Se comerciaba local y extralocalmente con lanas6, paños, avena23, cebada…

    Los archivos sobre litigios civiles y penales de los S. XVI – S.XIX describen una sociedad mayormente ganadera, siendo el caballar24 el más frecuente, seguido del ovino, el caprino, el vacuno y el porcino con los que eventualmente se comercia. Además de ganaderos, muchos de los vecinos trabajan de duleros, pastores y vaqueros12 , herreros13y herradores14, trajineros15, carpinteros (fusteros)18;  a comienzos del S. XVIII aparecen otros oficios como el de capador y maestro cirujano22 y en el S.XIX el de boticario26.

     En 1635 se hace un cómputo por orden del marqués de Valparaiso de los efectivos de los que disponía el reino, en el valle de Aézcoa cuentan con 238 personas, de los cuales 16 son mosquetes, 194 arcabuces y 47 picas. (Gallastegui, 1990)

    Todos estos textos se escriben en castellano pese a que coloquialmente y en los oficios se hable en aezkera, el euskera propio del Valle de Aézcoa. En 1794, Luis Lucien Bonaparte se interesa por el lingüismo vasco y recopila la doctrina cristiana que se da en la Iglesia San Martín de Abaurrea Baja25

Edad Contemporánea (S. XIX – S-XX)

     En la década de 1820 se deduce de los litigios el ambiente bélico con Baigorri anterior a la primera guerra Carlista, figurando convenios y sentencias entre pueblos relativas al pago de alojamiento de soldados y apresamientos por no acudir a armas.28

     En 1834 el General Carlista Tomás de Zumalacárregui queda atrapado por la nieve en Abaurrea Alta y escribe numerosa correspondencia desde este lugar. (1963, Nuñez de Cepeda)


     Pascual Madoz en 1846 describe Abaurrea Alta como un terreno pobre, con un término que abraza 5560 robos de tierra de baja calidad con cosechas inciertas y limitadas por la duración de las nieves pero que produce trigo, hortalizas, madera y pastos para un ganado abundante y posee dos molinos harineros que se mueven durante el invierno, así como varios telares de paños burdos. 

     En 1918 se clausura el cementerio parroquial de Abaurrea Alta que se sitúa desde el S.XV junto a la parroquia de San Pedro y se acuerda enterrar a los difuntos de 1919 en el nuevo cementerio, situado a las afueras del pueblo, en un sitio que llamamos “los Tufarres”.

     En el recién clausurado cementerio abundan las estelas discoideas que se entremezclan con algunas cruces de hierro según cuentan informantes locales; también aflora del suelo una lápida moderna, del S.XX que reza “Sepultura de casa Remondegui” y algunos cipos funerarios. Una gran cruz latina de altar está labrada sobre la roca viva del roquedo – cantera junto a una fosa. Las actas de defunción del año 1912 citan un neutro pegante al cementerio de la iglesia parroquial de San Pedro, lugar destinado a enterramientos de nonatos y vecinos no bautizados, excomulgados…

     Las familias aún acudirán algunos años al antiguo cementerio para hacer ofrendas de pan y luz.

     Existe documentación gráfica de un hórreo en Abaurrea Alta en 1920 perteneciente a la casa Almirantearena.  A día de hoy no queda ningún granero de este tipo en las Abaurreas aunque, viendo que de los 22 hórreos autóctonos que se conservan en Navarra, 15 están localizados en el Valle de Aézcoa no sería de extrañar que las pérdidas de graneros que se registran durante la Guerra de la Convención (1793 – 1795) se refieran a 14 hórreos arruinados en Abaurrea Alta y 18 en Abaurrea Baja. (Iriarte Lorea, M. 2015).



     La transformación económica de la Abaurrea se efectuó sobre todo en las décadas centrales del S.XX, por lo tanto, hemos de hacer un ejercicio de imaginación para situarnos en 1918.

     En aquel momento el retorno de los indianos supuso un arranque industrial y social, mejorando las infraestructuras básica., El Pantano de Irabia, que Domingo Elizondo conseguiría construir para canalizar las potencias de los ríos Irati…supondría un afloramiento de la industria maderera, forestal, eléctrica y ferroviaria.

     Aunque la carretera que habría de unir Abaurrea con Garayoa y Jaurrieta no se construyó hasta la década de 1930 no se puede decir que el valle de Aézcoa ni las Abaurreas estuviesen incomunicados. A través de caminos, vías y cañadas los vecinos se desplazaban con facilidad por cuestiones de trabajo (estacionalmente en trashumancia a la llanura de Aquitania, o el caso de las mujeres que marchaban a las campañas de recogida de helecho a la zona de Mauleon y traían vajilla a los hogares), también había numerosas romerías anuales a las ermitas de la zona (Roncesvalles, San Esteban, San Joaquín, La Virgen Blanca…) y mercados regulares en Aribe, Burguete, Mauleon, San Juan de Pie de Puerto…


     Siete años después de la hipotética visita de Eugeniusz Frankowski, en 1925, los dos molinos harineros seguían funcionando y al menos uno de ellos suministraba electricidad al pueblo mediante la empresa eléctrica Electra Abaurreas.  Había industria de extracción, almacenamiento y explotación de maderas, un aserradero llamado “La Abaurreana” y algunos trabajos sobre esta madera con la fabricación de peines (raquetas de nieve) bastes, y cucharas de boj en dos carpinterías. Existe una herrería (Casa Gracían).  Había una tienda de comestibles o abacería, dos zapaterías y una carnicería regentada por el propio ayuntamiento, dos panaderías, una posada y una taberna. Contaba con una escuela a la que acudían niños de ambos sexos y médico visitador, comadrona y barbero.

Las Casas

     Las casas de Abaurrea Alta reciben su nombre de nombres de personas y apodos (Sancho Luz, Aurea, Esteban, García Celay, Simon, Sargento, Ignacio, Enecoiz, Juan Zuri, José Ancho, Pedro José..)  de apellidos (Ordoqui, Ituburu, Etxeberri, Erlandre, Celay, Garate, Jolis, Chapar, Zubialde, Arostegi, Arregi, Orbara, Marico, Chorrota, Irigoyen) , de oficios o cargos (Cesteros, Bastero, Maestro, Apezetxea, Zapatero, La Porquera, La Tenderosa, La Vaquera, El Herrero, Almirantearena) , de lugares (Ermitalde, Ezpelondo, Elizondo, Elizalde, Otsobide, Eskorte, Orialde), de características constructivas… 

Prácticamente todas las casas tenían un horno de pan  en donde se cocinaban las opichilas u opilchias, ofrendas de pan que se bendecían durante la misa. Los tejados eran de tablilla lo que facilitaba la propagación de los incendios.


miércoles, 24 de abril de 2019

Abaurrea Alta en la revista The New Ethnography (1/3)

Hola, hoy miércoles te dejo con la primera parte de un artículo que escribí para la revista "Etnografia Nowa - The new Ethnography" que publica el Museo Etnográfico de Varsovia que se expuso en dicho museo en el año 2017. En la revista está en inglés y en polaco y como pensé que quizás no entiendas ninguno de los dos idiomas quería dejártelo aquí en castellano. 

El trabajo, centrado Abaurrea Alta y en la figura de Eugeniusz Frankowski me sirvió para quitarme una espinita que se me clavó al estudiar las estelas del valle de Aezkoa y comprobar que el etnógrafo polaco las había pasado por alto. Desde aquí agradezco enormemente a todo el equipo del museo su labor (presentación, traducción, maquetación, publicación...) que me permitió, como por arte de magia, compartir algunas particularidades de este pequeño pueblo montañés con un buen número de etnógrafos e investigadores de todo el mundo ¡y sin moverme del Museo de Estelas!. 

Son todo un ejemplo a seguir en términos de cultura y museografía europea, así que, si visitas la preciosa ciudad de Varsovia tienes una visita obligada a su museo etnográfico, aquél que se interesó por este pequeño rincón del Pirineo y a cuya magnífica plantilla espero poder corresponder algún día. 

Vamos con el artículo. 

Esta pedazo de revista la voy a leer poco a poco, en un primer vistazo me emocioné, pues está plagada de fotos de mi etnógrafo favorito y en una aparece sonriendo. Eugeniusz hubiese podido pasar su vida etnografiando por este valle, pero en lugar de eso volvió a su Polonia natal en donde formó a un buen grupo de museográfos y etnógrafos y dirigió el museo etnográfico que le rindió este pedazo homenaje en 2017. 

 
Lo que Eugeniusz Frankowski se perdió Abaurrea Alta / Abaurregaina, Valle de Aezcoa, Navarra.

     Tropecé con la obra de Eugeniusz Frankowski cuando, queriendo escribir un artículo para mi blog, www.turismoabaurrea.com sobre las estelas de Abaurrea Alta no encontré apenas información. Me puse en contacto con el gabinete arqueológico que había hecho la excavación y la catalogación y quedaron en enviarme un informe que nunca llegó.

     Al catalogar las estelas del pueblo de Abaurrea Alta por mi cuenta, con ayuda de nuevos amigos que hice, que me contagiaron su pasión por la investigación y me regalaron bibliografía sobre el tema, acabé enganchada. Tanto, que hoy, tres años más tarde de aquello me encuentro gestionando el Museo de Estelas de Abaurrea Alta y exponiendo en el Museo Etnográfico de Varsovia algo que me sirva para resarcirme del sentimiento encontrado que viví cuando leí que ni en su libro de hórreos, ni en su libro de estelas, había mencionado apenas el valle de Aézcoa, tan cercano a lugares en los que sabemos estuvo y tan sobradamente rico en temas de su interés.

    Encontré la explicación al leer que se le quemó un trabajo, una ambiciosa obra inédita sobre algunas particularidades del pueblo vasco. Sin tener los estudios, el conocimiento, ni la experiencia de Frankowski creo que el Valle de Aézcoa se merecería una enciclopedia, por la cantidad de particularidades que tiene. No me extrañaría que hubiese pasado aquí largo tiempo tomando notas y apuntes.

   Intento esbozar en este trabajo algunas de las cosas sobre las que Frankowski hubiese indagado  -entrevistando a los vecinos, visitando los lugares, dibujando y tomando notas-, de haber venido a Abaurrea Alta en 1918. De cualquier manera, sirva ello para enseñaros algo que estoy segura Eugeniusz querría que vieseis.  

     Se enfoca bajo tres épocas clave, la primera de ellas sería la fecha aproximada en la que fueron fabricadas las estelas, elemento conductor entre Frankowski y Abaurrea Alta. La más antigua de las 74 estelas halladas en el Valle de Aézcoa podría encajar cronológicamente en el S.XV. Dada la diversidad de motivos y técnicas del conjunto se detecta a simple vista una continuidad del uso y de fabricación de estelas discoideas, siendo las más modernas algunas que encajarían en los S.XVII – S.XVIII. Dentro de este tiempo tenemos fábricas y escuelas de cantería más prolíficas que otras.

    Así pues, el primer período a tener en cuenta es el de los S.XV – S.XVIII, ampliables a los S. XIX y XX si nos referimos a piedras de fachada o a la permanencia de la estela de casa como lápida en el cementerio.

   La segunda fecha sería 1918, año en el que Frankowski pudiese haber venido a estudiar las estelas y la vida cotidiana de los aezcoanos. Coincide con la clausura del cementerio parroquial de Abaurrea Alta, hoy museo de Estelas. El valle de Aézcoa estaba a punto de experimentar un fuerte desarrollo industrial con las empresas de Domingo Elizondo, que dotaría al valle de una infraestructura multisectorial que trabajaría en cadena: en 1918 estaba en ciernes la construcción del embalse de Irabia, en la selva de Irati, que canalizaría la potencia hídrica de los ríos de esta parte del Pirineo para transportar madera y generar electricidad. Faltaban unos años para construir la carretera que uniría Abaurrea Alta y Baja con Garayoa y Jaurrieta.

    La tercera fecha sería 2018, año vigente desde el que miramos hacia épocas pasadas para meternos en la piel de Eugeniusz Frankoski pero también en la piel del cantero, de la familia que encargó aquella estela, de la familia que mantuvo la piedra. Mucho ha cambiado el mundo desde entonces y la investigación se vuelve dificultosa: pueblos que han desaparecido, información que se ha perdido, recuerdos que sólo afloran en la toponimia..  

Nayara Tanit Ibáñez, Museo de Estelas de Abaurrea Alta
Abaurrea Alta, Valle de Aezcoa, Navarra
2018

Vista general del pueblo de Abaurrea Alta en la actualidad

Abaurrea Alta: localización, geografía, geología, clima


Lugar, municipio partido judicial de Aoiz perteneciente a la Merindad de Sangüesa y al Valle de Aézcoa.

Datos geográficos según VVAA 1990 Gran Enciclopedia Navarra, TI
Su superficie actual es de 22,4 Km2, una densidad de 9,6 h/Km2 (1986) 215 habitantes de hecho y 227 de derecho. La altitud del núcleo de viviendas es de 1032 m sobre el nivel del mar. Se encuentra a 70 Km de Pamplona, situado en la carretera comarcal NA-140 Burguete – Isaba.
Limita al Norte con Jaurrieta, al Este con este municipio y con el monte Remendia, al Sur con Urraul Alto y al Oeste con Abaurrea Baja.

Datos geológicos y climáticos según VVAA 1990 Gran Enciclopedia Navarra, TI
En el territorio de Abaurrea Alta se pueden distinguir dos unidades geomórficas. Por un lado la superficie de erosión o de denudación de Jaurrieta, que sirve de pedestal o piedemonte al escarpe meridional de la sierra de Abodi; tiene una altitud media de 1.050 metros sobre el nivel del mar y por ella discurre el tramo Suroeste – Noreste del río Zatoya haciendo una muga parcial entre Abaurrea y Jaurrieta.

Desde el punto de vista geológico se trata del flysch con intercalaciones de niveles calizos del Eoceno Inferior plegado y cabalgante hacia el sur. Esta alta superficie domina mediante un festoneado escarpe de calizas dolomíticas del Paleoceno (monte San Miguel, 1128 m, Mendizorroz 1.152 m) a la depresión perfiérica del macizo de Oroz – Betelu, excavada en las margas del Cretácico Superior en la que se asienta Abaurrea Baja. En segundo lugar, la extremidad suroriental del mencionado macizo de Oroz – Betelu, cerca de Baigura (1.477m), formada principalmente por areniscas y conglomerados rojizos del Triásico Inferior. […]

Clima
[…] Las características térmicas del lugar habitado más alto de Navarra son: inviernos largos y fríos, veranos moderados y temperatura media anual comprendida entre 6º y 10º C, según la altitud. Las precipitaciones medias anuales ascienden a 1200-1400 mm, caen en unos 130 días y la innivación es alta. No hay sequía estival y la evapotranspiración potencial media anual es de 600-650 mm. Hayas, pinos y robles son, por este orden, los árboles dominantes en los bosques. Las hayas dominan las vertientes expuestas al norte y noroeste, los robles (Quercus petraea) en las partes más bajas y los pinos (Pinus sylvestris) por casi todas partes. La deforestación hecha mediante talas abusivas e incendios explica que los pastos y matorrales ocupen casi tanto como el bosque.

En su término se localiza el yacimiento arqueológico en cueva de Zatoya, con restos estratificados desde el Aziliense a la Edad del Bronce.[…]

Mapa de la zona en 1920, en verde la Selva de Irati, en amarillo el término de Zozaoz, hoy municipio de Abaurrea Alta

Prehistoria

Nos detenemos en Zatoya para conocer nuestro valle en la Prehistoria de la mano de Barandiaran, I. (1989)

“En esta zona septentrional de Navarra, de las cuencas de los Irati, Zatoya e Isaba, se ubican varias concentraciones de yacimientos prehistóricos. La mayoría de ellos se incluyen en el apartado de la cultura dolménica, siendo las "estaciones" o "sectores" más próximos a Zatoya los de los monumentos de Elke-Corona, de Urkulu, de Abodi - Salazar y más alejados los de Urepel-Ibañeta, Auritz, Idokorri-Ugarra, Leire-Illón y Roncal-Ansó. Los yacimientos en cuevas —funerarias o de habitación— escasean; se pueden recordar el de la cueva del Moro (en Aspurz) y los de la zona de Leire-Illón, a saber las de los Moros de la Foz (en Navascués), de Valdesoto (en Planas/Navascués) y del Padre Areso (en Bigüézal). Su dispersión se debe, sin duda, a carencias de una prospección sistematizada en estas zonas.

En la zona de Iraty, dentro de suelo francés, ha citado J. Descheemaeker, sin demasiado detalle, un sitio al aire libre, el lugar de Artxilondo, con evidencias de industrias líticas atribuidas sin seguridad al Magdaleniense. En febrero de 1988 se ha determinado la existencia de un interesante depósito en una cueva (casi totalmente destruida) en el lugar de Aizpea (Arive). Su excavación, en curso por A. Cava, advierte una ocupación en el Epipaleolítico de faciès geométrica y en época prehistórica posterior.”

     Efectivamente, las campañas de A. Cava permitieron dar con importantes hallazgos en el abrigo de Aizpea (Arive) incluido el enterramiento prehistórico más antiguo de Navarra. Estos dos yacimientos, el de Zatoya y el de Aizpea, se encuentran interrelacionados y se complementan demostrando la existencia de un núcleo poblacional de costumbres nómadas estacionales que recorrieron las cuencas de los ríos del valle de Aezcoa desde el Paleolítico Superior hasta la Edad de Bronce.   

Romanización (-218 A.C – S.V)

     El aezkoano se ajustaría a las descripciones que durante la romanización se hace del pueblo vascon, teniendo el denominante común de ser un pueblo montañés o de carácter Pirenaico. Varios autores coinciden en que la aezcoana es una población típicamente montañesa, de cuerpos grandes y constitución algo mayor que la media. (Urtasun, 1972)
     
Además de tramos de calzada romana, en esta zona encontramos el torreón trofeo de Urkulu (Tobie 1976 y 1982, p. 9-13; Mezquiriz - Tobie 1992 [2004], p. 115) y las cercanas ciudades de Iturrisa (Burguete – Espinal) e Ilumberri (Lumbier). Dentro del Patrimonio inmaterial, algunos de los mecanismos de gestión territorial que conservamos (batzarres, municipios y junta) y derechos o privilegios locales serán herencia del Derecho Latino. 

Alta Edad Media (S VI –X)

     En el año 777 el territorio vascón acordó el tratado de Ahd con el Califato de Córdoba, (mantener su lengua, tradiciones y regidores a cambio de intercambios económicos, no agresión y amparo frente a terceras potencias). Este tratado mostraría tajantemente su vigencia en el año 778 con la derrota del ejército de Carlomagno, Roldán y sus doce pares en los prados de la cercana Roncesvalles. En el cantar de gesta “La canción de Roldan” el pueblo montañés vecino de Roncesvalles que ayudará al ejército sarraceno aparece representado por un jabalí durante el sueño premonitorio de Carlomagno. Este mismo animal (el jabalí) es el que figura en el escudo de armas del valle pasando por delante de un roble.

Heráldica del Valle de Aezkoa en algunas piedras de fachada.

Baja Edad Media (S.XI – S.XV)


     En el año 1056 el Abad de San Juan de la Peña ofreció el término de Santiago de Aibar a repobladores procedentes del valle de Aézcoa.  Aunque no hay constancia de que esta repoblación prosperara más allá del S.XI encontramos a un buen número de personas de linaje aezcoano que se concentran en Sangüesa y Sada durante los siglos posteriores. 

   Estos años en Navarra son muy interesantes porque se desatará un conflicto político entre los reinos de Aragón y Pamplona y se reajustarán las fronteras, por lo que no parece aleatoria la elección de los aezkoanos como repobladores, acostumbrados a lidiar. 
El lugar de procedencia pronto se convierte en apodo o sobrenombre en cuanto se emigra17.
     
   Aunque Yanguas y Miranda opine lo contrario, se acepta históricamente que el pueblo de Abaurrea Alta se formó como un desdoblamiento de la villa de Abaurrea Baja identificándose como la nueva población que Teobaldo I acordó implantar en 1237 con el nombre de Castel Nuevo en el término de Zozaoz, disputado entonces por los vecinos de Abaurrea (hoy Abaurrea Baja) y Ejaurta (hoy Jaurrieta).

     Teobaldo I delimita las fronteras del valle de Aézcoa y Salazar en el río Zatoya y a efectos administrativos, fiscales y judiciales integrará al nuevo pueblo en el Valle de Aézcoa.

     En Aézkoa sabemos de dos ferrerías que aparecen entre 1347 y 1494 , una llamada Aézkoa y otra llamada Susana (Mugueta Moreno, I. 2009)

     En las primeras décadas del año 1400 un ejército de 98 ballesteros del valle de Aézcoa guardaron la fortaleza de Bernedo dirigidos por Juan de Irigoyen y Sancho Sánchez de Abaurrea Baja y Jimeno de Orbara, de Abaurrea Alta. Este Jimeno, Gimeno, Ximeno (1425, 1435) llegará a jurar por el patrón San Miguel y por el patrón San Pedro, reflejando el cambio de patronato que sufrió el pueblo en el S.XV cuando cambia la advocación de San Miguel a San Pedro1.

Abaurrea Alta - Abaurregaina se divide en dos únicos barrios que parten desde el ayuntamiento (antiguo sitio de la casa Ezpelondo), hacia el oeste "Cerealdea" y hacia el este "Lurtaldea".
A la derecha con número, algunos sitios donde se levantaban algunas casas hoy desaparecidas, que llamamos etxakunzes

     Sus vecinos cedieron al rey en 1435 el patronato de su iglesia, la cual fue poco después adscrita por el Papa a Santa María de Roncesvalles. Ese mismo año el Rey Juan II y la reina Blanca ordenan al tesorero del reino y al comisario de la sal en la merindad de Sangüesa que tomen en cuenta el perdón concedido referente a 200 libras que debían Abaurrea Alta y Baja2.


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